Guarden el teléfono; tal vez no sea necesario que tengamos que recurrir al curandero Nana Kwaku Bonsam para que vuelva a embrujar a Harry Kane. La Selección Mexicana espera conocer a su rival en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, pero también los aficionados nos saboreamos un posible enfrentamiento entre México e Inglaterra en la cancha del Estadio Ciudad de México en los octavos de final.
Sobre el papel, el conjunto dirigido por Thomas Tuchel luce como uno de los candidatos a ganar el Mundial 2026, aunque su segundo partido del torneo dejó señales que el técnico mexicano Javier Aguirre podría tomar como referencia ante el posible encuentro.
El empate sin goles frente a Ghana exhibió algunas dificultades del cuadro inglés para abrir defensas bien organizadas. Aunque dominó la posesión del balón durante gran parte del encuentro, Inglaterra fue incapaz de traducir ese control en oportunidades claras y terminó frustrada ante un rival que apostó por el orden defensivo.
Ese planteamiento no resulta ajeno para México. A lo largo del torneo, el equipo de Javier Aguirre ha mostrado una propuesta similar, sobre todo en los enfrentamientos ante Corea del Sur y Chequia, que le ayudaron a conseguir un paso perfecto en el Mundial 2026 y a convertirse en la sexta selección en la historia que lo logra sin recibir un solo gol.
¿Qué puede aprender México del partido de Ghana ante Inglaterra?
El conjunto africano ofreció una de las actuaciones defensivas más sólidas de la fase de grupos en el Mundial 2026. Renunció a disputar la posesión del balón y concentró todos sus esfuerzos en cerrar espacios cerca de su área.
Inglaterra terminó el encuentro con casi el 79 por ciento de la posesión, cobró nueve tiros de esquina y realizó 19 disparos, pero solo cuatro fueron a puerta; la mayoría de sus ataques terminaron en centros rechazados o remates poco cómodos.
El bloque defensivo de Ghana evitó que Harry Kane recibiera con libertad y obligó a los ingleses a mover el balón constantemente sin encontrar profundidad.
De igual forma, el partido mostró que el equipo de Thomas Tuchel pierde fluidez cuando el rival reduce los espacios entre líneas. Con pocas opciones para filtrar pases al centro del área, Inglaterra dependió de acciones individuales y de centros laterales que rara vez encontraron rematador.
¿Cómo podrían aprovechar México y Javier Aguirre las debilidades de Inglaterra en un partido de octavos de final?
El planteamiento de Ghana guarda varias similitudes con el estilo que México mostró durante el Mundial. La Selección Mexicana construyó su liderato de grupo a partir de una defensa sólida, una presión ordenada y la capacidad para proteger ventajas cuando logra adelantarse en el marcador.
El ejemplo más claro del cerrojo planteado por Javier Aguirre ante sus rivales fue en el partido ante Corea del Sur. Al verse en ventaja con la fortuita anotación de Luis Romo, el equipo mexicano fortaleció el mediocampo y priorizó el equilibrio defensivo.
La presencia de Luis Romo y Erick Lira permitió cerrar espacios y reducir los riesgos, una fórmula que podría resultar útil frente a un rival acostumbrado a monopolizar la posesión del balón como Inglaterra.
De igual forma, el trabajo defensivo del ‘Piojo’ Alvarado puede ayudar a recuperar el balón en dicho sector y generar contragolpes para aprovechar la velocidad y la fortaleza de Julián Quiñones.
En cuanto a anular el juego aéreo inglés, se vio ante Chequia que el cuadro europeo fue insistente en mandar balones sobre el área mexicana, pero toda la línea defensiva azteca, compuesta por Edson Álvarez, Israel Reyes y César Montes, demostró tener gran presencia para despejar los balones.

¿También podría influir la altura de la Ciudad de México?
Para que te sigas ilusionando y le subas al estéreo al ritmo de las trompetas de Juan Gabriel, hay otro elemento que puede ser factor en el posible enfrentamiento de octavos de final en el Coloso de Santa Úrsula el próximo 5 de julio: la altura.
Ambos equipos jugarían a más de 2 mil 200 metros sobre el nivel del mar, una condición poco habitual para Inglaterra. La selección inglesa casi nunca disputa partidos oficiales en ciudades con esa altitud y sus dos antecedentes mundialistas más importantes en la capital mexicana terminaron en eliminación.
En el Mundial de 1970, Inglaterra dejó escapar una ventaja de dos goles frente a Alemania Federal y cayó 3-2 en tiempo extra en los cuartos de final. Aquel encuentro se jugó a 1800 metros sobre el nivel del mar en el Estadio Nou Camp de León.
Dieciséis años después, pero en el Estadio Azteca, enfrentó a Argentina y perdió 2-1 en el partido inmortalizado por los goles de Diego Maradona, ‘La Mano de Dios’ y el ‘Gol del Siglo’.
Diversas investigaciones sobre el rendimiento deportivo en altura señalan que los equipos habituados al nivel del mar suelen experimentar un mayor desgaste físico cuando compiten por encima de los 2 mil metros sin un periodo suficiente de aclimatación, una circunstancia que podría representar un desafío adicional para el conjunto europeo.
Inglaterra tiene actualmente su campamento base en Swope Soccer Village en la ciudad de Kansas City, que se encuentra únicamente a 265 metros sobre el nivel del mar, una altitud considerablemente menor en comparación con la Ciudad de México, lo que podría representar un reto físico adicional para el conjunto inglés.

¿Ya prepara Javier Aguirre un posible cruce contra Inglaterra?
Aunque evitó hablar de un rival en específico tras la victoria sobre Chequia, Javier Aguirre sí confirmó en conferencia de prensa que su cuerpo técnico ya trabaja en el análisis de los equipos que podrían aparecer en el camino del conjunto tricolor durante la fase de eliminación directa.
Aguirre explicó que, mientras el equipo celebraba el liderato del Grupo A, su grupo de trabajo ya tenía enviados especiales siguiendo a los posibles adversarios para comenzar la preparación táctica del siguiente compromiso en dieciseisavos de final.
“Espero ya saber el rival porque eso es verdad, ¿no?, mandamos gente, tenemos cuatro rivales, cuatro analistas en los campos donde suponemos de los cinco que nos pueden tocar cuatro y estamos ahí trabajando ya en el próximo rival”, explicó el estratega mexicano.
El entrenador añadió que, aunque México consiguió una fase de grupos histórica con nueve puntos y sin recibir goles, dentro del cuerpo técnico nadie se detiene a celebrar las estadísticas. Su prioridad es identificar las fortalezas y debilidades del siguiente adversario para encarar la ronda eliminatoria del Mundial 2026.







