La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, aseguró que la filtración de los audios en los que se le escucha hablar con supuestos intermediarios de agencias estadounidenses forma parte de una “venganza” orquestada por el exgobernador Jaime Bonilla, la cual, dijo, comenzó en 2022 tras la cancelación del contrato de la planta fotovoltaica de Next Energy.
En entrevista con Sin Embargo, la mandataria estatal sostuvo que el conflicto inició cuando su administración decidió cancelar un contrato por aproximadamente 40 mil millones de pesos para construir una planta fotovoltaica en Mexicali, debido a que el proyecto, afirmó, no contaba con los permisos federales necesarios.
“En 2022 yo cancelo un contrato de 40 mil millones de pesos aproximadamente, un contrato para construir una planta fotovoltaica que no tenía permisos federales, una empresa llamada Next Energy. Pues ahí empieza la venganza (...) inicia una serie de declaraciones en contra de una servidora”, declaró.
Según la morenista, a partir de esa decisión comenzaron una serie de declaraciones y ataques en su contra por parte de Bonilla, aunque aseguró que en ese momento optó por privilegiar la unidad al interior de Morena.
“Yo siempre he buscado mantener la paz, la unidad dentro de nuestro movimiento en aquel momento. Y no era un tema personal ni político”, afirmó.
“Fue una emboscada psicológica”, acusa Marina del Pilar
La gobernadora también se refirió a los audios filtrados en los que se le escucha conversar sobre la posibilidad de obtener apoyo para resolver el tema de su visa estadounidense y en los que se menciona el intercambio de información relacionada con las mesas de seguridad.
Al respecto, sostuvo que fue víctima de una estrategia planeada para desacreditarla.
“Fue una emboscada psicológica, yo lo defino de esa manera”, expresó.
Relató que fue el propio Jaime Bonilla quien le ofreció recomendarle a una persona para ayudarla con el tema de su visa, reunión que, aseguró, terminó siendo una trampa.
“Él me dice: ‘¿Sabes qué? Yo te puedo recomendar a alguien para que te ayude con el tema de tu visa’. Evidentemente fue una trampa. Tan así que fue a grabarme y a difundirlo. Lo que buscaban era justamente este desprestigio”, afirmó.
Gobernadora niega haber compartido información sensible
Sobre el contenido de las conversaciones con un exagente del FBI, Marina del Pilar rechazó haber proporcionado información que comprometiera la seguridad nacional o la soberanía del país.
Explicó que en las mesas de seguridad únicamente se revisan indicadores relacionados con la incidencia delictiva del fuero común y no información clasificada.
“En las mesas de seguridad vemos el contexto en cuanto a la incidencia delictiva, en temas del fuero común; ahí no se ven temas de soberanía. Jamás se ha pedido algún tipo de información que vaya en esta lógica”, sostuvo.
Las declaraciones de la gobernadora surgen después de que el periodista Héctor de Mauleón publicara una conversación en la que se escucha a la funcionaria revelar que contrató a un exagente del FBI de San Diego, identificado como Juan Sandoval, para asesorarla en la recuperación de su visa estadounidense.
Según las publicaciones, el consultor habría cobrado alrededor de 300 mil dólares por sus servicios y formaría parte de una serie de contactos con intermediarios relacionados con autoridades de Estados Unidos.







