BCS arde. Apareció decapitado Carlos Beltrán, el exoficial mayor de Los Cabos, quien desapareció tras renunciar a su cargo. El pacto para que ganara el morenista Víctor Castro está costando sangre.
La trágica muerte del oficial mayor está haciendo que la virulencia en el estado supure.

Todo México lo atestiguó. El narco operó en el 24 para que llegara Víctor Castro, corcholata impuesta por AMLO. Él pactó para arrebatarle a la mala a Pancho Pelayo (PAN, PRI y PRD) la gubernatura, lo hizo Castro con Rubén Rocha Moya, Adán Augusto, Homero Davis, exsecretario general de Gobierno y actual senador; Saúl González, actual secretario de Gobierno, a quien llaman padrino del cártel, y Los Chapitos. Así, como lo están leyendo.

Entre los acuerdos aceptó entregarle, ahí nomás, Los Cabos, sí, la joya de la corona, a Carlos Beltrán Olmeda, a quien nombraron –agárrense– oficial mayor, repito, de Los Cabos, primero con el profesor morenista Óscar Leggs, alcalde anterior, y luego con Christian Agúndez, actual alcalde del PT y aspirante a ser coordinador estatal.
Fiel al estilo cuatrotero
Víctor Castro, el mismo que, por defender a Rocha Moya, amenazó a la DEA y al gobierno de Trump (jajaja, ver para creer) diciendo que tenían que bajarle dos rayitas y que acusó intervencionismo, hoy jura no conocer a Carlos Beltrán Olmeda. Lo que se ve no se juzga. Juzguen ustedes estas fotos.
El ventilador está prendido

Óscar Leggs, exalcalde de Los Cabos, a pregunta expresa de la periodista Alejandra Estrada, contestó: “En septiembre de 2023, por instrucciones del gobernador y del gobierno del estado, esta persona llega como oficial mayor a Los Cabos. Eso nunca lo había dicho. Nada de que Óscar Leggs lo trajo. Óscar Leggs no se mandaba solo. A mí me dieron instrucciones.” Véanlo con sus propios ojos.
Se están peliando

En su momento, la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga, de la mano de Heurística Comunicación, e Iván Silva, asesor, estratega y hoy consultor político de Sheinbaum, comenzaron en BCS una guerra muy deleznable.
Acusaron a Leonel Cota, subse de Agricultura y papá del aspirante Manuel Cota, del Verde, de ser nuevos huachicoleros de agua en BCS, y lo hicieron con inteligencia artificial. De hecho, lo señalaron de usar recursos de Segalmex.
Luego, salieron contra Agúndez, acusándolo de pactar con el Cártel de Sinaloa y de que por eso tenía a Beltrán Olmeda, cuando se sabe que fue negociación de Víctor Castro, como ya lo leyeron.
Tras esa guerra, despiden a Beltrán Olmeda, a la semana es levantado por un comando armado, desaparecido, y hace tres días, su cuerpo apareció decapitado en una fosa de Los Cabos.
De hecho, la última aparición pública de Carlos Beltrán Olmeda ocurrió el 25 de mayo de 2026. Como político, convocó a una conferencia de prensa para anunciar su renuncia, aunque en realidad fue despedido, argumentando lo típico: motivos personales. No está por demás recordar que semanas antes habían aparecido varias mantas en diferentes zonas de Los Cabos denunciándolo por tener vínculos con el crimen organizado, vamos, con Los Chapitos, con el Cártel de Sinaloa. Obvio, él rechazó los señalamientos.
Ah, y cómo dejar de largo que, en el 21, Beltrán Olmeda fue ni más ni menos que el operador financiero de la campaña del actual gobernador, Víctor Castro.
¿Las pruebas? Pedirán los cuatroteros.
La alianza PAN, PRI y PRD presentó una denuncia ante la FGR, sustentada en investigaciones periodísticas sobre la plataforma digital Komuna, señalada por presuntamente haber sido utilizada para el financiamiento ilícito y la coacción del voto a favor de Víctor Castro mediante la entrega de dádivas.
¿Morena pierde BCS?
No me lo van a creer, pero entre los morenos ya hay problemas. La presidenta decidió que Milena Quiroga, la misma que inició la guerra sucia en el estado, será la candidata. A pesar de que a Rubén Muñoz le tocaba, ya que en la elección pasada él encabezaba las encuestas y AMLO le pidió esperarse a la siguiente y que dejara pasar a su dedazo, Víctor Castro. Decisiones que los tienen divididos.

Luego entonces, si la oposición decide ir en unidad, léase PAN, PRI y MC, sería muy probable que Morena pierda el estado.

Alito Moreno, del PRI, está puesto; Jorge Romero, de Acción Nacional, entendemos por qué está en contra de la alianza cuando el PAN sacó en el 21 casi nueve millones de votos y en el 24 más de 10 millones. Entonces, si no le fue mal, pues creció, por qué hoy está terco con ir solos, ¿será qué lo amenazaron? ¿Cómo entender que no quiera ir en alianza si la coalición le hace ganar BCS? Además, el candidato puede ser el suyo, del PAN, de ser el más competitivo.
En el 21 Alito, Marko Cortés y Jesús Zambrano impusieron la alianza a nivel nacional porque los estados no querían. Hoy es al revés. Los estados quieren que haya alianza y el único que no la quiere es el PAN nacional, bueno, y Movimiento Ciudadano, que ya sabemos es comparsa de Morena.
Por cierto, cada día hay más voces en el círculo rojo asegurando que lo del exgobernador Ruffo fue para apretar a los panistas y evitar la alianza que –redoble de tambores– le pudiera quitar a Morena entre cinco y seis estados. Ah, y Somos México puede también cooperar y no dividir el voto sumándose de facto.