12 de junio 2026, audiencia en Tamaulipas
“Si cedes y no compites, te retiramos las denuncias; si no, te chingamos (sic)”: mensajero cuatrotero.
“Pues si me dejo”: Yahleel Abdala, la aspirante de la oposición, del PAN, más posicionada rumbo al 27 para llevarse la alcaldía de Nuevo Laredo.
Sí, Morena está haciendo todo, literal, todo, legal e ilegal, para evitar que Yahleel compita, pues sabe que les ganará como lo hizo en las dos elecciones anteriores, pero le arrebataron a la mala sus triunfos.
Agárrese, por lo burdo
“¿Cómo es posible que mi adversario político, cómplice del fraude que me hicieron, se convierta en mi acusador oficial?”: Yahleel.
El fiscal anticorrupción, Andrés García Repper, quien lleva el proceso legal en su contra, fue el representante de Morena en la elección de 2024, donde Yahleel compitió por el PAN.
Lo que se ve no se juzga. En la elección pasada para la alcaldía de Nuevo Laredo, la diferencia entre el primero y el segundo lugar fue de menos de 2%, por lo que hubo recuento en todas las casillas. El desaseo fue burdo. Desaparecieron 12 mil boletas; hubo casillas en las que, en sus actas, ganaba la candidata del PAN dos a uno sobre Morena, pero, al abrirlas en el IETAM, estaban totalmente vacías. Así como lo están leyendo, nadie supo qué pasó, pero estaban en ceros. El recuento duró cuatro días. Ella siempre estuvo arriba. Hasta que llegaron los granaderos, quienes rodearon el IETAM, y en una hora cambiaron el resultado. ¡Quihúboles!, ¿cómo les quedó el ojo?
Ahora bien, ¿cómo es posible que los diputados locales del PAN y su coordinador, Gerardo Peña, no solo dejaran pasar a Andrés García Repper, sino que lo votaran a favor, a pesar de que no podía ser fiscal anticorrupción? La única respuesta es que –inhalen y exhalen– los tienen agarrados. Así de claro, así de fuerte.
Hoy, para evitar que Yahleel compita nuevamente, los de la ‘4T’ ya la quisieron meter a la cárcel; le convirtieron una falta administrativa (si fuera el caso, que no lo es) en delito penal; le han cambiado tres veces de juez y ya hasta modificaron el Código Municipal, sacando la ley Yahleel.
¿La razón? Meramente económica.
Nuevo Laredo tiene casi seis mil millones de pesos al año, con menos de 500 mil habitantes.
Nuevo Laredo recauda cerca de 28% del IVA de comercio exterior de todo el país.
La acusan de haber hecho mal, según ellos, una adquisición de despensas mientras fue secretaria del Bienestar con García Cabeza de Vaca. Por haberla otorgado en una adjudicación directa. Nada más que hay algo importante que señalar: ella no contrataba, no licitaba ni pagaba, ella solo era la secretaria requirente.
Sin embargo, la Ley de Adquisiciones del Estado, en el artículo 65, en su fracción novena, dice que los artículos que son alimentos, básicos perecederos y no perecederos eximen la regla de licitación. Eh, pero esto se pone aún mejor. AMLO, en ese entonces, publicó, por la emergencia de covid, que todas las compras que tuvieran que ver con la canasta básica o la emergencia podrían asignarse en adjudicaciones directas. ¡Tómala, barbón! Todos los artículos que contenían esas despensas entran, según el INEGI, como alimentos y canasta básica.
Pero, además, no la acusan de no tener entregables; o sea, de no haberlas entregado o que las compraran con sobreprecio, o que hay faltantes o que la calidad fuera cuestionable, o que faltara algún dinero. Solo es por la adjudicación directa. Doble moral. La ‘4T’ asigna ocho de cada 10 contratos de todo tipo en todo el país por asignación directa. Así de burdos.
Esto, de haberlo hecho mal el área correspondiente, sería un trámite administrativo. Pero los cuatroteros, en su politización de la justicia, convierten un trámite administrativo en tema penal. ¿Para? Para en este caso, frenar a Yahleel en cualquier aspiración política que tenga.
Comenzó en 2023, cuando ella sonaba para estar en la lista a senadora en la elección extraordinaria.
“No les funcionó porque, a través del notario, documenté todas las despensas que nos asignaron y que entregamos. Son tan perversos que me están cuantificando la adjudicación. Lo mismo le hicieron a Rómulo Garza y lo tienen en la cárcel, siendo inocente.
“Tengo una protección legal para que el fiscal deje de aseverar que me robé un centavo. La jueza lo dijo en la última audiencia: ‘No estén hablando de cantidades, porque aquí no se está hablando de eso; ese no es el tema por el que estamos aquí. El delito que ellos suponen es uso indebido de atribuciones y facultades por hacer adjudicación directa, pero esa es la narrativa de Morena”.
La prueba de que es una perseguida política es que le mandan pedir una evaluación de riesgo de fuga, pues estaban pidiendo en su contra prisión preventiva.
Lo incongruente es que la misma Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Tamaulipas, en su evaluación, determinó que Yahleel no es un perfil de riesgo en lo absoluto. Pero agárrense, pues el fiscal anticorrupción dijo que ella no tiene arraigo en Nuevo Laredo, cuando ha sido dos veces candidata a la alcaldía, ha sido diputada local, diputada federal y regidora de ese Ayuntamiento, por lo que le tenían que dar prisión preventiva y la jueza accedió, diciendo que no tiene arraigo en Nuevo Laredo. O sea, algo completamente fuera de la borda.
Hasta este momento no han podido sentenciarla, pero, como la realidad supera la ficción, hicieron una reforma al Código Municipal para decir que cualquiera que esté vinculado a proceso ya no pueda ser miembro del Ayuntamiento ni candidata o candidato, algo completamente inconstitucional.
Su preocupación es Nuevo Laredo. Es su caja chica. No pudieron cambiar el código electoral porque no les daban los tiempos legales para sacarla de la contienda.
Aún hay más
El fiscal ha dicho de Yahleel, violando sus derechos políticos y su presunción de inocencia: “Ella quiere ser candidata. Ella es un peligro para Nuevo Laredo.” Ver para creer.
Hasta la jueza de control le llamó la atención a la fiscalía Anticorrupción en plena audiencia porque prácticamente estaba haciendo violencia política de género.
Mientras los morenos en Tamaulipas pregonan estar en contra de la violencia hacia la mujer, el fiscal anticorrupción persigue a Yahleel. A pesar de que la Ley de Adquisiciones es muy clara, así como el decreto de AMLO. Sí, le están fabricando delitos que ni siquiera son delitos. A Yahleel, la candidata más fuerte de la oposición y quien ganaría, según las encuestas de propios y extraños, por la mala la están descarrilando con amenazas de cárcel; politizando la justicia. El tema es político.
Continuará…