Corría el minuto 55 cuando Mateo Chávez le dio a México el primero de los tres goles que el ‘Tri’ anotó ante Chequia, en un partido histórico que quedó marcado por el ingreso de Guillermo ‘Memo’ Ochoa al minuto 77.
La celebración no se limitó al Estadio Ciudad de México. A kilómetros de distancia, en el Ángel de la Independencia, uno de los puntos más emblemáticos de la capital, los aficionados estallaron en gritos.
Los festejos no solo incluyeron matracas, espuma, cornetas y banderas: también hubo shots de tequila, cervezas y hasta micheladas en un día en el que las autoridades de la Ciudad de México habían anunciado ‘Ley Seca’.
“Se me hace una jalada, la ley seca solo fue de nombre”, afirma Eder Mendoza, un joven que acudió al Ángel de la Independencia para disfrutar del partido entre México y Chequia con sus amigos.
¿Se vendieron cervezas en el Ángel de la Independencia?
El miércoles nada importó para quienes acudieron a celebrar: ni las largas jornadas laborales, el tráfico de la ciudad, el transporte público abarrotado ni la lluvia que azotó el centro de la Ciudad de México. Lo único relevante era festejar.
Al llegar a la avenida Paseo de la Reforma, que conduce directamente al Ángel de la Independencia, cientos de asistentes se detenían a jugar con los charcos, se unían a las porras y compartían bebidas.
Estas se ofrecían, al principio, de manera discreta, casi como un secreto a voces: “Los vendedores las traían en su mochila y se acercaban a grupos”, comparte Eder Mendoza en entrevista con El Financiero.

No solo había mochilas. También se observaban personas con maletas, cangureras, carriolas para bebés y hasta botes de basura llenos de latas para todos los gustos: Victoria, Indio, Tecate, Carta Blanca y Corona.
“Para la afición es un gusto tomarse una cerveza”, comenta uno de los comerciantes, quien acudió por primera vez a vender y ofrecía la bebida con discreción, ya que el Gobierno de la Ciudad de México había anunciado ‘Ley Seca’.
No solo los vendedores ocultaban las latas; los asistentes también sacaron provecho del ‘ingenio mexicano’: “Me tocó ver gente que llevaba, como si fueran bolsas de refresco, sus cervezas tomándolas con popote”, dice Eder.
Con el avance del encuentro y tras el triunfo de México en la fase de grupos del Mundial 2026, la discreción se acabó. A lo largo de Paseo de la Reforma se ofrecían latas por 50 pesos e incluso había promociones de tres por 110 pesos.
Todas iban en ‘cerillito’, es decir, escarchadas con chamoy, chile piquín o ajonjolí, y las más completas incluían media rodaja de limón que coronaba las latas. También había whisky Johnnie Walker Red y Black Label preparado en vasos de litro por 120 pesos.
¿Qué opinan las personas sobre la ‘Ley Seca’ en el Ángel de la Independencia?
Al llegar a la calle París, a unas cuantas cuadras del monumento, se desplegó un pequeño cerco de seguridad donde personal del Gobierno de la Ciudad de México pedía a los aficionados avanzar sin bebidas alcohólicas.
“Es que de aquí ya van para el Ángel. En realidad no puedes tomar porque hoy hay ley seca a partir de las 3. Sí (están vendiendo allá atrás), pero a partir de aquí ya no”, comentó el personal al ser consultado sobre la venta de alcohol.
Este filtro no frenó el comercio de bebidas alcohólicas. Después del punto de revisión se seguían ofreciendo ‘chelas’ frías e incluso a un precio más bajo. También había quienes ya iban preparados, pues de sus mochilas sacaban botellas de tequila, vasos y refrescos.
“Yo opino que es una mam**a, como quiera lo van hacer. Mira a todos, venme a mí. Traemos una botella a medias”, comentó José Luis Rodríguez sobre la ‘Ley Seca’, mientras disfrutaba una cerveza con sus amigos.
“Compré mi cerveza en los puestos de allá atrás, en la calle. Me costó 50 pesos. Aquí no hubo ‘Ley Seca’”, comenta Luis Núñez, quien, como muchos otros, no ocultaba la lata de la bebida.
“Cero miedo (de que me detengan), hay mucha gente, no creo que la policía se dé abasto para detener a tanta gente. Yo sé que está mal, pero sé que a la policía le vale”, añade José Luis.

Él no fue el único que pensó así. Ian y Cris, dos jóvenes que acudieron al Ángel de la Independencia para celebrar, dijeron saber que había ‘Ley Seca’, pero no le dieron importancia: “No la pasamos por el arco del triunfo”, dijeron.
Erika comprende que esta medida se tomó con el objetivo de preservar la seguridad de la ciudadanía, en especial después de los disturbios registrados en el Ángel de la Independencia tras el partido entre México y Corea del Sur.
“Está bien, porque algunas personas pueden abusar del alcohol y ocasionar ciertos disturbios, pero mal para las personas que bebemos tranquilamente”, compartió mientras terminaba su cerveza para poder ingresar a la zona del Ángel.
Con el paso de los minutos, más asistentes se sumaban a la celebración con botellas, repartían shots a desconocidos y se abrazaban. Horas más tarde, Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, informó que se registró una concentración de 800 mil personas en este punto de la capital.







