A menos de un mes del incendio y explosión que afectaron una de las áreas estratégicas de la refinería Antonio Dovalí Jaime, una nueva emergencia encendió las alertas la noche de este lunes en el complejo petrolero de Salina Cruz, Oaxaca, provocando la movilización inmediata de personal especializado de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Las primeras versiones señalan que el incidente se registró en una zona relacionada con la torre de enfriamiento que resultó dañada el pasado 11 de mayo, cuando un fuerte incendio generó preocupación entre la población del puerto y obligó a desplegar un amplio operativo de seguridad dentro de las instalaciones.
Durante la noche, trabajadores de la empresa productiva del Estado y brigadas contraincendios realizaron labores para controlar el fuego y evitar que éste se propagara hacia otras áreas operativas de la refinería, considerada una de las más importantes del país por su capacidad de procesamiento de hidrocarburos.
Al momento Pemex no había emitido un informe oficial sobre las causas del incidente, trascendió que los protocolos internos de emergencia fueron activados de manera inmediata para atender la contingencia y minimizar riesgos tanto para el personal como para la infraestructura industrial.
La presencia de humo fue visible desde distintos sectores de Salina Cruz, generando inquietud entre habitantes del puerto, quienes compartieron fotografías donde se observaba actividad inusual al interior del complejo petrolero. Las imágenes rápidamente se difundieron entre la población, recordando el incidente ocurrido semanas atrás.
Cabe recordar que el pasado 11 de mayo se registró un incendio acompañado de una explosión en la misma refinería, situación que obligó a suspender diversas actividades operativas mientras se evaluaban los daños ocasionados en la infraestructura.
Aquel siniestro provocó la muerte de un ingeniero que se encontraba laborando en la refinería.
¿Cuál es la importancia de la refinería Antonio Dovalí?
La refinería Antonio Dovalí Jaime representa uno de los principales centros de refinación del país y constituye un punto estratégico para el suministro de combustibles en la región sur-sureste de México. Por ello, cualquier incidente registrado en sus instalaciones genera atención inmediata tanto de las autoridades como de la población.
Durante las labores de atención de esta nueva emergencia, elementos de seguridad industrial mantuvieron vigilancia permanente en los accesos al complejo, mientras personal técnico realizaba evaluaciones para determinar el origen del fuego y verificar que no existiera riesgo de una nueva explosión.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre personas lesionadas, intoxicadas o fallecidas a consecuencia del incidente. Tampoco se ha precisado el nivel de afectación que pudo haber sufrido la infraestructura donde se originó el fuego.
Autoridades de Pemex continúan con los trabajos de control, inspección y evaluación de daños, en espera de emitir un reporte detallado sobre lo ocurrido.
Mientras tanto, la población de Salina Cruz permanece atenta al desarrollo de los acontecimientos, ante la preocupación que genera la repetición de un incidente en una instalación considerada fundamental para la industria energética nacional.







