Madres y padres de familia de casi 400 estudiantes de dos escuelas ubicadas junto a la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, exigieron a Petróleos Mexicanos (Pemex) acelerar la reubicación de los planteles ante el riesgo que representan incendios, fugas de gas y emisiones contaminantes registradas en las inmediaciones del complejo energético.
Una representación de las madres de familia del jardín de niños ‘Agustín Melgar’ y de la primaria ‘Abias Domínguez Alejandro’, ubicadas en la colonia Lázaro Cárdenas del Río, en Paraíso, Tabasco, se manifestó este lunes frente a la Torre de Pemex, en la Ciudad de México, para exigir que se cumpla la instrucción presidencial de reubicar las escuelas fuera de la zona de riesgo.
“A nuestras escuelas las separa de la refinería únicamente una barda, que no detiene fugas de gas, incendios, explosiones, ruido ensordecedor ni la contaminación del aire que diariamente afecta la salud de nuestras hijas e hijos”, señalaron las madres durante el pronunciamiento leído afuera de las oficinas de Pemex.

Los padres de familia acusaron que ya transcurrieron dos meses desde que la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó públicamente a Pemex realizar la reubicación de las escuelas, sin que hasta ahora existiera comunicación clara con la comunidad escolar ni un plan detallado sobre el proceso.
¿Cuáles son las demandas sobre las escuelas cercanas a la refinería Dos Bocas?
Entre las principales demandas de los inconformes se encuentran conocer la ubicación del nuevo terreno, el calendario de ejecución de las obras, la instalación de mesas de trabajo con madres y padres de familia, así como medidas inmediatas de protección para estudiantes, docentes y personal escolar.
Las familias advirtieron que la preocupación aumentó luego de que, en aproximadamente un mes, ocurrieran diversos incidentes relacionados con la refinería Olmeca, entre ellos el desbordamiento de aguas aceitosas que derivó en un incendio donde murieron cinco personas y provocó contaminación en el Río Seco; la evacuación de estudiantes por una nube tóxica; una fuga de gas dentro de las instalaciones, así como un incendio en las inmediaciones de la planta coquizadora.
Tras la protesta, representantes de Pemex sostuvieron un encuentro con las madres de familia y se comprometieron a acudir a las escuelas entre viernes y lunes para informar formalmente sobre la reubicación de los planteles.

De acuerdo con la propuesta preliminar presentada por las autoridades, la primaria sería trasladada a un terreno en el centro de Paraíso, donde compartiría espacio con otra escuela, aunque mantendría su plantilla docente e independencia administrativa. En el caso del kínder, sería integrado a otro preescolar ya existente.
Sin embargo, los padres reprocharon que se les solicitara concluir el actual ciclo escolar en las instalaciones cercanas a la refinería, pese a los problemas de salud y molestias que, aseguran, continúan afectando a estudiantes y profesores.
¿Cuál fue el compromiso de Pemex?
Pemex también se comprometió a implementar protocolos de salud para reducir los efectos en la población escolar mientras se concreta la reubicación definitiva. Las familias esperan que, para el próximo ciclo escolar, los menores ya no tengan que regresar a las instalaciones actuales.
Aun así, los inconformes advirtieron que mantendrán la presión sobre las autoridades hasta que el gobierno concrete el traslado de los centros educativos.







