El pase del México a la siguiente fase del Mundial 2026 desató la euforia de los aficionados mexicano. Lo que comenzó con la compra de la playera de la Selección Mexicana, la suscripción al streaming o una reunión para ver el debut de la selección, ahora se traduce en un gasto acumulado en consumo en alimentos, bebidas, entretenimiento, moda y comercio electrónico.
De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), en una reunión de 10 personas que incluye botanas, refrescos y cerveza se requiere un gasto mínimo promedio de 3 mil pesos por partido.
Sin embargo, para aquellos fans que opten por ver los juegos en restaurantes o bares con pantallas, el desembolso oscila entre los 500 y 800 pesos por persona.
Si la decisión es asistir a un Fan Fest de la FIFA “gratuito”, como el del Zócalo capitalino, una cerveza sin alcohol ronda los 220 pesos; un refresco, 120; el agua embotellada, 90; en tanto que las botanas van desde los 80 a 170 pesos. En el caso del Fan Fest de Campo Marte, los accesos cuestan entre 480 y mil 180 pesos en las zonas general y VIP.
A estas experiencias se suma la compra de la playera oficial de la selección que ronda los 3 mil pesos, réplicas que van desde los 400 hasta los mil pesos, o una gorra para acompañar el outfit que oscila entre los 650 y los mil pesos.
Adicionalmente, los seguidores deben contemplar la suscripción en plataforma streaming por prácticamente mil pesos, si el aficionado la contrató ya entrado el torneo.
La Copa del Mundo 2026 es la más grande de la historia por las 48 selecciones participantes y tres países sede: México, Estados Unidos y Canadá.

Mundial 2026 atrae a personas de nivel socioeconómico más alto que en otras ediciones
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), el Mundial 2026 destaca por atraer al nivel socioeconómico más alto comparado con otras temporalidades, con un 68 por ciento en el segmento “ABC+”, es decir, una audiencia con gran disposición de gasto y afinidad tecnológica.
“El éxito en esta temporalidad reside en campañas digitales de alto impacto diseñadas para conectar con el lenguaje y los hábitos de consumo de las nuevas generaciones”, señaló el reporte Consumer Pulse, elaborado por el organismo. De hecho, el evento presenta un perfil marcadamente joven y masculino, con la Gen Z liderando el interés.
El consumidor muestra una alta relevancia en categorías de moda y accesorios, reflejando un fuerte deseo de identidad y pertenencia al evento, mientras que el peso de los servicios de streaming y electrónica posiciona a esta audiencia como un nicho tecnológico que prioriza la experiencia de visualización, explicó la AMVO.
Ante los precios elevados de la mercancía oficial, empresas como Decathlon o Go Trendier ofrecen opciones a menor costo, por ejemplo, playeras con los colores de México con un precio promedio de 300 pesos.
“Tenemos jerseys exclusivos de Decathlon, no solo de México, sino de algunos otros países y hemos visto que la respuesta es bastante bastante positiva por parte de los consumidores, porque más allá de que el aficionado adquiera el jersey oficial, siempre busca alguna alternativa, eso nos da muchísimo pie para poder seguir creciendo en estos en este tipo de de deportes”, señaló Alejandro Vera, líder de CRM y Membresía de la firma francesa.
Go Trendier, una plataforma de venta de ropa de segunda mano de origen colombiano con fuerte presencia en nuestro país, reveló que en el último mes la demanda de camisetas con referencia al representativo mexicano ha crecido 55 y 30 por ciento en el caso de hombres y mujeres, respectivamente.
“El apetito es no solo por las playeras, sino también por otro tipo de prendas deportivas y en los dos géneros porque se ha vuelto un ‘blokecore’ y las búsquedas han crecido muchísimo. En la plataforma también puedes encontrar estilos vintage que ya no se consiguen fácilmente, además de otras selecciones”, explicó Ana Jiménez, cofundadora de Go Trendier.
En entrevista, Jiménez detalló que cuentan con 35 millones de prendas solo en México y recientemente incorporó la comercialización de ropa nueva de origen estadounidense para ofrecerles a sus 9 millones de clientes en nuestro país.
Esta evolución comercial busca atender los picos de consumo que se generan antes, durante y después de los partidos, con impacto en múltiples momentos como reuniones en casa, consumo fuera del hogar y experiencias con amigos y familia, según las proyecciones de la firma consultora EY México.
De acuerdo con su reporte Mundial 2026: la oportunidad de activar la economía cotidiana en México de EY, el hecho de que el torneo se celebre en tres sedes distintas afecta la concentración de la demanda contra mundiales pasados, pero también abre la oportunidad a centros de consumo locales, pues algunos aficionados han decidido no moverse de sus ciudades de origen.
Esta dispersión geográfica implica un reto para las empresas en el uso de datos históricos y tendencias de comportamiento por ciudad para preparar eficientemente inventarios, horarios y canales de atención.







