El gobierno de Tamaulipas rechazó los señalamientos difundidos en diversos medios, derivados de un reportaje publicado por The New York Times el 27 de junio, en el que se hace referencia al gobernador Américo Villarreal.
En un posicionamiento oficial, la administración estatal aseguró que no existe acusación, procedimiento o notificación formal por parte de alguna autoridad mexicana o estadounidense que sustente las versiones difundidas.
El documento señala que el reportaje del diario estadounidense atribuye la información a fuentes anónimas que no estaban autorizadas para hablar públicamente, por lo que sostuvo que las acusaciones carecen de elementos probatorios.
Asimismo, el gobierno estatal acusó que diversos medios realizaron interpretaciones propias del contenido del reportaje, presentando como hechos confirmados.
La administración estatal sostuvo que el reportaje no identifica al mandatario tamaulipeco como informante ni acredita alguna conducta ilegal en su contra, por lo que calificó como falsas tanto las acusaciones iniciales como las interpretaciones posteriores.
Americo Villarreal afirmó que defenderá su honor
El gobierno de Tamaulipas reiteró su respeto a la libertad de prensa y afirmó que el mandatario estatal manifestó su interés en que prevalezca la verdad, al considerar que están en juego su nombre, su honra “y la confianza de las familias tamaulipecas”, por lo que adelantó que defenderá su reputación y la de su gobierno por las vías legales correspondientes.




