El fervor mundialista que inundó las calles de México desde el arranque de la Copa del Mundo, el pasado 11 de junio demostró que el torneo no solo beneficia a la FIFA, a los hoteles de lujo o a las aerolíneas, pues la llegada de miles de aficionados también ha impulsado las ventas de pequeños comercios, que han encontrado en la fiesta futbolística un inesperado respiro económico a la desaceleración.
De acuerdo con las estimaciones de las agrupaciones del sector tradicional, se espera una derrama económica general que superará los 60 mil millones de pesos (3 mil 402 millones de dólares), de los cuales cerca de 10 mil millones de pesos (567 millones de dólares) fluirán de manera directa hacia las tienditas de barrio, vendedores ambulantes y puestos de botanas.
A diferencia de las cadenas modernas de supermercados, el canal tradicional e informal está experimentando un incremento en sus ventas por unidad de entre el 10 por ciento y el 15 por ciento, superando con creces el impacto de festividades como la Navidad, gracias a que millones de familias se reúnen en casa a ver los partidos liberados en televisión abierta.
¿Quiénes son los mayores consumidores de los puestos informales?
“Viene mucho extranjero, más que nada estadounidense y japoneses (…) A comparación de días normales en los que no hay nada, sí se ha triplicado (la venta) gracias a los partidos “ afirmó Leonardo, trabajador de un comercio que vende playeras y otros productos en las inmediaciones del Zócalo capitalino.
Durante el Mundial, en México, el producto estrella del pequeño comercio ha sido la camiseta de la Selección, sin embargo, el verdadero motor de las ventas locales no es la indumentaria oficial, sino la icónica playera verde en su versión pirata.
“Con respecto al Mundial, los que van en ‘caballo de hacienda’ son los de los souvenirs (recuerdos)”, declaró a el director de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), Cuauhtémoc Rivera, al explicar el auge de los vendedores ambulantes que ofrecen playeras, gorras y banderas piratas de origen chino, cuyos productos llegan a registrar márgenes de utilidad situados entre el 80 y el 90 por ciento por cada pieza.
Este dinámico fenómeno comercial realza el peso de la economía informal en el país, un gigantesco engranaje social que actualmente da ocupación a cerca de 25 millones de mexicanos y que genera el 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional ante la complacencia de las distintas autoridades locales.
A pesar de las cifras favorables, comerciantes establecidos en el Centro Histórico de la Ciudad de México afirmaron haber tenido un arranque de Mundial por debajo de sus expectativas, debido a los cortes y las protestas realizadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y criticaron a su vez la ‘limpieza’ de puestos de venta informales que el Gobierno de la Ciudad de México realizó previo al Mundial.
Mientras México gane, las ventas aumentan
“Esperemos que México vuelva a ganar para que puedan subir un poquito más las ventas” afirmó Daniel, vendedor de una tienda de diferentes productos que dijo están facturando cerca de 10 mil pesos (567 dólares) al día, lo cual supone un aumento del 50 por ciento en su facturación diaria.
Pese a que las ganancias están siendo insuficientes para algunos sectores del ambulantaje mexicano, los comerciantes coinciden en que si la Selección de México sigue avanzando rondas en el Mundial 2026, el flujo irá aumentando con cada victoria.




