“Donald Trump es como Hitler a la décima potencia”, dijo Gustavo Petro, expresidente de Colombia, durante la 30.ª edición del Seminario Internacional organizado por el Partido del Trabajo.
El exmandatario colombiano inauguró el foro y aprovechó para criticar la gestión y las expresiones de Donald Trump sobre “liquidar a una civilización” en medio de su conflicto con Irán.
“Cree Trump que puede hacerlo con la civilización persa, y cree que puede liquidarla; así se expresa en las Naciones Unidas: liquidar una civilización es un megaholocausto, ni a Hitler se le ocurrió decir esto (...) Tiempos de hoy y algo está pasando en la humanidad para que se nos diga de frente que es Hitler a la décima potencia, a quizá más, y quiere recibir aplausos, quiere ser obedecido en silencio”, dijo Petro en el primer día del Seminario Internacional.
En el lugar se encontraban figuras como Mario Delgado, secretario de Educación Pública; Gerardo Fernández Noroña, senador por Morena; Alberto Anaya, dirigente nacional del PT, entre otras figuras públicas invitadas al foro.
En su intervención, que duró cerca de dos horas, Petro también se refirió al genocidio de Gaza. Criticó que existe una forma de segregación política contra las figuras que solicitan un juicio contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, por los crímenes contra la población palestina.
Concluyó al señalar que el modelo neoliberal está agotado e hizo un llamado para que los países progresistas modifiquen sus estrategias económicas y transicionen a fuentes de energía alternativas, para dejar atrás el carbón y el petróleo.
Petro y Trump, una montaña rusa
La relación entre Donald Trump y Gustavo Petro fue un estira y afloja por las diferencias evidentes entre ambos gobernantes. El presidente de Estados Unidos llegó a referirse a su par como narcotraficante e incluso su gobierno tomó medidas diplomáticas luego de que Petro participara en una manifestación propalestina en Nueva York en septiembre de 2025.
Cuando era presidente de Colombia, Petro lanzó críticas a la gestión de Donald Trump y, pese a sus intentos por mejorar la relación, incluso durante su visita a la Casa Blanca, el vínculo no siguió un buen camino en comparación con otros gobiernos conservadores.
La relación entre ambos países terminó por fracturarse ante el apoyo que demostró el gobierno de Donald Trump al candidato presidencial y actual mandatario, Abelardo de la Espriella, así como por las constantes críticas y ataques contra el gobierno progresista, que habrían mermado las posibilidades para su permanencia.







