Padres y madres de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa participaron este miércoles en una nueva diligencia ministerial en las instalaciones de la funeraria El Ángel, ubicada en el punto conocido como Rancho del Cura, sobre la carretera federal Iguala-Chilpancingo.
La actuación forma parte de las investigaciones para esclarecer la desaparición de los normalistas, ocurrida durante la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
En el operativo participaron agentes de la Fiscalía General de la República (FGR), personal de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa (UEILCA), así como representantes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
El inmueble se encuentra cerca de las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo).
La diligencia se realizó bajo reserva y da continuidad a otras actuaciones ministeriales efectuadas en marzo de este año en el mismo sitio.
La nueva inspección ocurre en el contexto de los recientes informes del gobierno federal sobre los avances de las investigaciones, incluidos el hallazgo de fragmentos óseos y otros indicios que son sometidos a análisis para determinar si tienen relación con los hechos ocurridos en septiembre de 2014.
Al respecto, el abogado de las familias, Isidorio Vicario Aguilar, señaló que, a 12 años de la desaparición de los estudiantes, los padres continúan sin contar con información precisa que permita establecer su paradero.
Recordó que durante la reunión sostenida con autoridades federales el pasado 28 de septiembre, los datos presentados no fueron suficientes para esclarecer qué ocurrió con los jóvenes ni para determinar su destino.
“Aún estamos lejos de conocer el paradero de los 43”, afirmó el representante legal.
Las diligencias forman parte de las acciones ministeriales que continúan en Iguala, mientras las familias mantienen su exigencia de conocer qué ocurrió con los estudiantes y de que las investigaciones permitan establecer su paradero.







