El obispo de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñonez, ofició la misa dominical al aire libre en la principal avenida de la ciudad, con la que inició una marcha y una manifestación de protesta por la violencia que cumplió dos años en territorio sinaloense causada por la guerra entre las dos facciones criminales del Cartel de Sinaloa: Los Chapitos contra La Mayiza.
Decenas de ciudadanos vestidos de blanco acudieron a la misa que se realizó frente al templo católico de la Virgen de Guadalupe, conocido como La Lomita, a mitad de la avenida Álvaro Obregón, que divide a la ciudad entre el oriente y poniente.
El obispo sugirió a las parroquias de la ciudad que suspendieran las misas matutinas para que los ciudadanos pudieran acudir a la manifestación, “porque Culiacán no se puede acostumbras al dolor, ni a permitir que el miedo nos robe la esperanza”.
Luego de la misa, los manifestantes marcharon por toda la avenida Álvaro Obregon hasta la catedral de Culiacán. A lo largo de dos kilómetros, los manifestantes mostraron pancartas de rechazo a la violencia y la demanda a vivir en paz.
Al frente de la marcha iban los dirigentes y diputados del PAN y PRI como Paola Gárate, Mario Zamora, Pio Esquer, y dirigentes empresariales como Martha Elena Reyes Zazueta, Miguel Taniyama, Erika Félix, entre otros.

Al frente de la catedral se realizó una manifestación en la que se rompieron piñatas con la efigie de la gobernadora Graciela Dominguez. Jóvenes golpearon con palo la piñata durante la manifestación.
En su homilía, el obispo Herrera Quiñonez conminó a los presentes a “perdonar a sus semejantes, como lo hizo Jesús”
Asimismo, hizo un llamado a los integrantes del Cartel de Sinaloa a detener la violencia y que dejen de lado su disputa interna que ha provocado miles de muertos y desaparecidos en todo Sinaloa.
“Deténganse. Miren lo que está ocurriendo. Miren a las familias heridas. Miren a los jóvenes. Miren a nuestra ciudad. Ningún poder, ningún dinero, ningún territorio y ninguna ambición valen más que una vida humana. Todavía es posible cambiar de camino. Todavía es posible elegir la vida”, pidió.
Obispo de Culiacán cuestiona respuesta de las autoridades a la violencia
Previo a oficializar su misa, el obispo cuestionó la respuesta de las autoridades frente a la violencia que aqueja a Sinaloa y sostuvo que las acciones gubernamentales han sido “débiles” a dos años de que estalló la guerra del cártel.
Herrera Quiñónez afirmó que la respuesta de las autoridades para contener la violencia no ha sido favorable debido a que la población sigue con miedo de continuar con su vida ante el temor de ser víctimas.
“Llevamos ya dos años esperando, llevamos dos años luchando, llevamos dos años cuidándonos, pero vemos que los esfuerzos que se han hecho son muy débiles, muy pobres”, aseguró.







