La acusación de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y otras 10 personas, salpica al primer círculo de funcionarios con cargos relevantes en instituciones de procuración de justicia, entre ellos Gerardo Mérida, quien presuntamente se entregó el viernes a las autoridades estadounidenses.
Desde 2021, 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa pactaron con ‘Los Chapitos’, facción del Cártel de Sinaloa, primero para impulsar el triunfo electoral de Rocha Moya y posteriormente para brindar protección e información al crimen organizado con el objetivo de facilitar actividades ilícitas.
Una vez instalados en el poder, los funcionarios cobraban sobornos que, de manera colectiva, ascendían a millones de pesos. Supuestamente entraron a la nómina de ‘Los Chapitos’. Cada uno cumplía una función específica según su rango y el acceso a información estratégica.
¿Cuánto pagaban ‘Los Chapitos’ por protección?
En el documento judicial contra Rocha Moya y nueve funcionarios de Sinaloa se describe, aunque sin precisar periodos exactos, cuánto dinero pagaron ‘Los Chapitos’ para mantener sus operaciones criminales.
Gerardo Mérida, el primero en entregarse a las autoridades estadounidenses, presuntamente recibió sobornos de hasta 100 mil dólares mensuales. A cambio, ordenó a la Policía Estatal no detener a presuntos criminales vinculados con ‘Los Chapitos’.
Desde 2023, después de asumir el cargo en septiembre, Mérida habría alertado en al menos 10 ocasiones sobre operativos para desmantelar narcolaboratorios.
El exsecretario de Seguridad de Sinaloa daba tiempo suficiente a los criminales para retirar equipo y personal.
En diciembre de 2024, Gerardo Mérida dejó el cargo, apenas unos meses después del inicio de la guerra entre ‘Los Chapitos’ y ‘La Mayiza’ tras la captura de Ismael ‘El Mayo’ Zambada.
De manera paralela, ‘Los Chapitos’ presuntamente pagaban a Dámaso Castro Zaavedra, vicefiscal general del Estado de Sinaloa, aproximadamente 11 mil dólares mensuales.
El funcionario protegía al cártel frente a detenciones y filtraba información de inteligencia sobre operativos de la DEA y del Ejército mexicano contra laboratorios clandestinos.
También, Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa, presuntamente cobraba 16 mil dólares mensuales por permitir el libre tránsito de vehículos con precursores químicos para fabricar fentanilo.
Además, Almanza ayudaba a liberar detenidos y utilizaba las instituciones de justicia para conseguir órdenes de aprehensión contra enemigos de ‘Los Chapitos’.
En la acusación también aparece Alberto Jorge Contreras Núñez, alias ‘Cholo’, exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa, quien presuntamente recibió 16 mil dólares mensuales después de sustituir a Almanza Avilés.
Supuestamente, ‘Los Chapitos’ dieron el visto bueno a Contreras Núñez. Al igual que su antecesor, liberaba traficantes y apoyaba al crimen organizado para localizar y asesinar a integrantes de grupos rivales.
José Antonio Dionisio Hipólito, alias ‘Tornado’, subdirector de la Policía Estatal, recibía pagos mensuales para proteger cargamentos de droga, aunque el documento no especifica la cantidad exacta.
Además de brindar protección, Dionisio Hipólito presuntamente vendía municiones institucionales para rifles de asalto utilizados por sicarios. También modificaba reportes policiales para evitar condenas graves contra integrantes del cártel.
Tan solo con estos funcionarios, la nómina de ‘Los Chapitos’ rondaba los 2 millones 253 mil pesos al tipo de cambio actual solo para recibir protección a nivel estatal.






