Irán está considerando permitir que países europeos participen en la remoción de minas del estrecho de Ormuz, en lo que podría representar una flexibilización de su postura y formar parte de un acuerdo para normalizar el tránsito marítimo en esa vía estratégica, además de facilitar las negociaciones de paz con Estados Unidos.
De manera pública, Irán ha insistido en repetidas ocasiones en que no permitirá la participación de países extranjeros en las labores de desminado de este punto clave para el transporte mundial de petróleo y gas natural licuado.
Sin embargo, en reuniones privadas celebradas durante las últimas semanas, Teherán ha suavizado esa posición, según diplomáticos familiarizados con el tema que solicitaron el anonimato debido a la sensibilidad de la información.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
¿Se podrá volver a navegar por el estrecho de Ormuz?
La medida daría a las industrias naviera y aseguradora una garantía independiente muy necesaria de que el estrecho de Ormuz es seguro, después de más de cinco meses de conflicto militar, y podría impulsar esfuerzos diplomáticos más amplios para poner fin a la guerra.
Tanto Qatar como el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, señalaron este martes que un acuerdo de algún tipo, probablemente relacionado con el estrecho de Ormuz, es inminente.
La vía marítima se ha convertido en el punto de partida efectivo para cualquier negociación futura, mientras que las diferencias sobre su administración han permanecido estancadas durante meses.
Cualquier misión europea de desminado dependería de que Irán otorgue garantías de seguridad para los buques navales involucrados y de que cualquier alto al fuego demuestre ser sostenible, señalaron las fuentes, quienes añadieron que no existe garantía de que el plan finalmente se concrete.
También requeriría la aprobación de la poderosa Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés), la rama militar que ha encabezado ataques contra embarcaciones que transitan por el estrecho.
Las fuentes indicaron que aún existen diferencias entre los líderes iraníes. Algunos miembros de la Guardia Revolucionaria sostienen que debe ser la propia República Islámica, y no otros países, la encargada de neutralizar las minas marinas.
¿Quién controlará el estrecho de Ormuz?
La cuestión sobre quién controlará el estrecho de Ormuz tras el conflicto también sigue siendo un punto de fricción.
Irán exige tener el control de la vía marítima y de los cobros por su utilización, una postura a la que Estados Unidos se opone firmemente.
El presidente Donald Trump afirmó el lunes que Irán tiene una “última oportunidad” para alcanzar un acuerdo y advirtió que reanudará los ataques aéreos si no se logra un entendimiento.
La posibilidad de un pacto dependería en gran medida del resultado de las conversaciones entre Irán y Omán, país que controla la costa sur del estrecho.
Qatar difunde acuerdo para reactivar diálogo entre EU e Irán
Qatar anunció este martes que ya fue elaborado y distribuido entre las partes un borrador de acuerdo para reactivar las conversaciones entre Washington y Teherán, en lo que podría convertirse en una solución temporal para reducir las tensiones.
Por su parte, Bessent señaló que un acuerdo sobre Ormuz podría concretarse incluso este mismo martes.
Las conversaciones entre Irán y Omán se han centrado en establecer un nuevo canal principal de navegación a través del estrecho.
Sin embargo, algunas de las fuentes señalaron que la ruta estaría minada, por lo que su puesta en marcha dependería de trabajos posteriores para despejar la zona.
Estados Unidos también está presionando a sus aliados para que certifiquen que el estrecho es seguro para la navegación y así reactivar el flujo de suministros energéticos, indicó una de las personas consultadas.
Teherán ya había rechazado anteriormente iniciativas de desminado lideradas por Europa.
“El desminado es realizado exclusivamente por Irán y ningún otro país”, escribió en junio en la red social X el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, en respuesta a declaraciones del presidente francés, Emmanuel Macron, quien había señalado que trabajaría para impulsar la limpieza de minas en el estrecho.







