El presidente estadounidense Donald Trump recurre a su estrategia contra Venezuela con la promesa de bloquear los buques iraníes. Sin embargo, Irán plantea una logística más compleja, mayores riesgos para los soldados estadounidenses y representa un enemigo más resistente.
Estados Unidos “comenzará el proceso de BLOQUEAR a todos y cada uno de los barcos que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”, dijo Trump en una publicación en redes sociales el domingo, después de que las conversaciones entre las delegaciones estadounidenses e iraníes destinadas a poner fin a la guerra de seis semanas fracasaran sin acuerdo.
Si se logra implementar con éxito —y la forma en que se implementará dista mucho de estar clara—, tal medida equivaldría a una apuesta a que el daño económico infligido a Teherán será suficiente para obligarlo a aceptar las demandas estadounidenses antes de que el propio cierre efectivo de la vía marítima por parte de la nación del Golfo Pérsico trastoque la economía mundial.
El plan consiste en que el ejército estadounidense espere fuera del Golfo Pérsico a que los barcos procedentes de Irán abandonen la región.
¿Por qué EU quiere replicar la estrategia contra Venezuela en Irán?
Esto recuerda a una táctica empleada en Venezuela que, junto con la captura de Nicolás Maduro, permitió a Trump hacerse con el control del petróleo de la nación latinoamericana.
Este bloqueo pretende perjudicar las exportaciones iraníes, que actualmente son el único petróleo que sale de la región en cantidades significativas y constituyen un salvavidas económico para Teherán. La incógnita reside en la magnitud del impacto.
Las exportaciones de petróleo de Irán superan con creces las de Venezuela durante el bloqueo a este país latinoamericano, lo que implica que se requerirá una mayor intervención militar.
Además, Teherán representa una amenaza militar lo suficientemente grande como para mantener prácticamente paralizado el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz para el comercio con otras naciones, a pesar de la frágil tregua vigente.
Buques en el estrecho de Ormuz están sujetos a ‘intercepción’
El Comando Central de Estados Unidos anunció que comenzaría a implementar su medida la mañana de este lunes. Asimismo, ofreció una explicación más detallada del enfoque que la presentada por Trump.
En un aviso posterior a los navegantes, el Comando Central advirtió que los buques no autorizados en las zonas bloqueadas estarán sujetos a “intercepción, desvío y captura”.
El bloqueo se aplicará en el Golfo de Omán y el Mar Arábigo —aguas fuera del Golfo Pérsico— y las restricciones no se limitarán a puertos y terminales petroleras, indicó.
Entre las preguntas que se plantean ahora están la agresividad con la que Estados Unidos aplicará su bloqueo, cuánta fuerza estará dispuesto a utilizar Irán para proteger sus intereses marítimos, especialmente los de los petroleros, y qué medidas de represalia podría tomar Teherán.
Queda por ver si la medida prevista tendrá el efecto deseado en el régimen de Teherán y con qué facilidad será llevarla a cabo a gran escala.
“Bloquear a Irán podría resultar una tarea mucho más difícil que bloquear a Venezuela, y prevemos que Teherán aumentará los ataques contra las instalaciones energéticas regionales, incluida infraestructura crítica para reducción de riesgos, si el presidente Trump respalda su amenaza con acciones”, dijo Helima Croft, jefa de estrategia global de materias primas e investigación para la región MENA de RBC Capital Markets LLC.
Estados Unidos ya ha intentado presionar las exportaciones de petróleo de Irán en el pasado, pero nunca ha logrado detenerlas por completo.







