Analizan la venta de La Casa de Toño por 400 millones de dólares para expanbdir su concepto por Estados Unidos y América Latina... algo que quizá ni el propio fundador, Antonio Campos, imaginó cuando en 1978 comenzó a vender antojitos con un anafre en la calle.
De acuerdo con información de Bloomberg, La Casa de Toño contrató a BBVA como asesor financiero. En tanto, Grupo Gigante SAB —que opera Office Depot y los restaurantes Shake Shack— figura entre los posibles compradores de este lugar que inició en las calles de la capital mexicana.

¿Cómo es la primera sucursal de La Casa de Toño?
Luego de varios años de vender comida en la calle, el negocio de Antonio dio un giro que sería clave para crecer hasta niveles inesperados. Se mudó al zaguán de su casa, donde en 1985 nació la primera sucursal de La Casa de Toño.
El domicilio del lugar es Floresta 77, en la colonia Clavería, entonces delegación —hoy alcaldía— Azcapotzalco, al norte de la Ciudad de México, y contaba con apenas unas cuantas mesas para atender a la gente.
Gracias al éxito que tenía el lugar, se volvió común ver grandes filas, por lo que decidieron habilitar la segunda planta de la casa también como restaurante y posteriormente compraron una construcción aledaña para poder ampliar el negocio.

El nombre también nació casi por ‘arte de magia’. Antonio quería que el restaurante se llamara Las Dos Poblanas, en honor a su madre y a su abuela; sin embargo, la gente terminó imponiendo el nombre. Como todos ubicaban al dueño como ‘Toño’ y acudían a comer a su casa, poco a poco comenzó a conocerse como La Casa de Toño, nombre que finalmente adoptó el negocio y que tiene registros en Marcanet al menos desde la década de los años 90.
Según el registro más antiguo de Google Maps, que data de octubre de 2008, la primera sucursal todavía conservaba el estilo tradicional de los negocios de barrio de la Ciudad de México: una antigua casa adaptada como restaurante, con un largo toldo verde donde se leía “La Casa de Toño”. Así permaneció al menos hasta 2015, cuando el inmueble fue completamente remodelado ante el crecimiento.

Actualmente, la cadena cuenta con más de 80 restaurantes en el país e incluso ya cuenta con sucursales que operan bajo un formato de autoservicio como comida rápida. Ahora, inversionistas buscan llevar el éxito de sus antojitos y su pozole más allá de las fronteras.
La Casa de Toño es ampliamente reconocida como una de las cadenas favoritas para comer antojitos mexicanos —como quesadillas, enchiladas y flautas—, además de su tradicional pozole. Es común pasar por cualquiera de sus sucursales y, pese a la capacidad de sus establecimientos, encontrar largas filas de clientes.
Y para quienes se lo preguntan... ¡sí! La primera sucursal de La Casa de Toño sigue abierta. Eso sí, ya no luce como aquella casa adaptada donde comenzó la historia, sino como un restaurante con la imagen actual de la cadena, aunque conserva una ubicación poco común: en plena calle de la colonia Clavería, aunque muy cerca del Metro Refinería.








