Luego de más de un año desaparecido, Issái de Jesús llegó caminando por su propio pie, el martes, a casa de su familia, ubicada sobre la calle Quintal, entre Doblón y Guaraní, en la colonia Benito Juárez, de Guadalajara; el joven es víctima de reclutamiento forzado por parte del narco.
El muchacho se ausentó cuando era menor de edad, y ya cuenta con 18 años; estaba desaparecido desde el 11 de junio de 2025, la última ocasión en que se le vio fue en la colonia Tetlán, cerca de su domicilio.
Cuando sus familiares lo vieron llegar solicitaron apoyo a paramédicos de la Cruz Verde, pues presenta lesiones por quemaduras en ambas piernas, y lo que parece ser una fractura, según los técnicos en urgencias médicas las heridas no fueron atendidas adecuadamente, y lo trasladaron a un hospital para someterlo a tratamientos.
Personal de la Fiscalía de Jalisco se presentó a su domicilio, abrió una carpeta de investigación, y aunque el muchacho está a salvo, se negó a dar información sobre el lugar donde permaneció durante su ausencia, o de quienes lo mantuvieron retenido.
Entrevistado, un comandante de la Policía Municipal de Guadalajara, declaró que el padre de Issai fue quien dio aviso a las autoridades, “y es que observó varias lesiones en sus extremidades”.
Desaparición de personas en Guadalajara, una constante
De acuerdo al Registro Estatal de Personas Desaparecidas en su corte del 31 de agosto de este año, se tiene una incidencia superior a las 16 mil personas desaparecidas en Jalisco, de las cuales mil 804 son mujeres y 14 mil 446 son hombres.
La ausencia de Issaí de Jesús, se dio en el contexto de la desaparición de otros tres muchachos, es el caso de Benjamín Jauregui, Johan Yael Montes, y Liam Yahir González a todos se les dejó de ver el 11 de junio en colonias de Guadalajara, El Salto y Tlaquepaque, no han sido localizados.
La ficha de ausencia del joven reaparecido refiere que presenta tatuajes con los nombres de Kasandra, Vanessa, y Juan, además de otro en un brazo con la leyenda “solo Dios puede juzgarme”.
Al momento persiste la desaparición de cuatro jóvenes, ausentes desde el 14 de septiembre, y según versiones de allegados, un grupo de sujetos armados ingresó a un domicilio donde se encontraban en la colonia Arenales Tapatíos, de Zapopan.
Se trata de: Alan Osiel Zaragoza Mendoza, de 18 años; Dilan Federico Ramírez Zavala y Jorge Daniel Camacho Flores, ambos de 19 años y José Carlos González Vázquez, de 20.
Versiones de testigos refieren que se escucharon detonaciones de armas de fuego, mientras los sujetos armados los sacaron del lugar a la fuerza y se los llevaron en vehículos.
También se reportó la desaparición de Alondra Rubí Santos Estrada de 16 años, estudiante de primer grado de la Preparatoria Regional de Ixtlahuacán de los Membrillos de la Universidad de Guadalajara; fue vista por última vez el 10 de septiembre, cuando salió de su domicilio en la colonia Valle de los Sabinos para dirigirse a la escuela, pero nunca llegó al plantel.
En este contexto, el congreso de Jalisco aprobó una ley para prevenir y erradicar el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes, la cual contempla medidas de prevención, atención especializada a víctimas, y coordinación entre autoridades.
Por su parte, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus advirtió que se ha documentado que menores desaparecidos estarían siendo trasladados fuera de la entidad a través de terminales de autobuses.
Expedientes judiciales de desaparición y localización de jóvenes refieren que suele trasladárseles a casas de seguridad en Zacatecas, Nayarit, y Michoacán.







