El rostro de Galilea Montijo ha sido tema de conversación en redes sociales durante semanas. Mientras en algunos espacios se hablaba de una presunta parálisis facial o de un exceso de procedimientos estéticos, la presentadora decidió contar por primera vez qué ocurrió realmente después de una cirugía que, en teoría, tendría una recuperación de apenas tres semanas.
En una conversación para el pódcast Bajo la Piel, con la especialista Marimar Guerra, la conductora principal de La Casa de los Famosos México explicó que un levantamiento de cejas terminó en una cadena de complicaciones que afectó un nervio, provocó quemaduras en el cuello y alteró la movilidad de su rostro.
Galilea Montijo llegó a pensar que no volvería a trabajar en televisión, aunque continuó cumpliendo con sus compromisos profesionales mientras enfrentaba el dolor y un largo proceso de rehabilitación.

¿Qué le pasó en la cara a Galilea Montijo?
En febrero de 2026, Galilea empezó a ver tendencias estéticas impulsadas por la transformación de Lindsay Lohan. Así que acudió con un cirujano plástico certificado para realizarse un levantamiento de cejas y reacomodar su rostro. Según contó, eligió la cirugía porque el bótox le provoca reacciones que afectan su gesticulación.
Durante la consulta, el especialista le propuso retirar una pequeña porción de las glándulas debajo del cuello para perfilar esa zona. La conductora afirmó que le aseguraron que el tiempo de recuperación sería de tres semanas, pero el procedimiento tomó un rumbo distinto.
De acuerdo con su testimonio, tras el procedimiento presentó mucha inflamación. Para tratar ese problema le recetaron un líquido que terminó provocándole una quemadura de segundo y tercer grado en el cuello.
“Este líquido cuando yo me lo ponía me ardía demasiado y me ardía o sentía que me quemaba”, relató.
La quemadura derivó en una contractura que comenzó a modificar la posición de sus facciones: “La cara cada vez la veía cómo la ceja que se me venía de este lado, la boca se me venía hacia acá. Era una cosa que yo no la podía controlar, la contractura tan grande que tenía en el cuello”.
Montijo recordó que el dolor se volvió constante y afectó incluso actividades cotidianas durante las transmisiones de televisión: “Este dolor se me volvió crónico, el dolor del cuello”.
También confesó que el impacto emocional fue inmediato al ver que había perdido el control sobre parte de su rostro: “Psicológicamente yo dije: ‘güey, ya no voy a trabajar en la televisión. O sea, me cambió la cara, la mirada, yo no soy esta’”.
La conductora agregó que la sensación de no poder controlar su boca ni su ojo afectó su tranquilidad: “Cuando siento que yo no puedo controlar mi boca ni mi ojo... a mí me daba muchísimo dolor... me quitaba mi paz mental”.

La dolorosa recuperación de Galilea Montijo
A pesar de esas condiciones, decidió continuar con sus compromisos laborales. Explicó que siguió conduciendo su programa Hoy, de 9:00 de la mañana a 12:00 del día: “Yo tengo un compromiso”.
La recuperación comenzó cuando su doctora consultó a un equipo interdisciplinario de especialistas. Una médica que había participado en la cirugía identificó que la asimetría facial era consecuencia de la contractura provocada por la contractura en el cuello.
Como parte del tratamiento, Galilea fue enviada de urgencia a un centro especializado en Barcelona para recibir terapia física con una máquina diseñada para descontracturar la zona afectada. Posteriormente, ese equipo fue adquirido para continuar el tratamiento en México.
La conductora aseguró que la evolución fue notable: “Regresé con un 10% de avance y después de la máquina y que me has tratado ahorita me siento al 90%”, dijo Galilea a Marimar Guerra.
Galilea Montijo cuestiona el acoso mediático y la ética de cirujanos
Mientras enfrentaba las secuelas físicas, la conductora Galilea Montijo también recibió críticas y especulaciones en redes sociales sobre su apariencia: “Me trataron como si yo fuera delincuente”.
La conductora también cuestionó que algunos médicos emitieran opiniones sobre su caso sin conocer su expediente clínico: “Me daba mucho coraje ver a los cirujanos hablando de algo que según ellos saben pero no sabían nada”.
Tras la experiencia, reflexionó sobre la importancia de acudir con especialistas que actúen con ética y que expliquen con claridad los riesgos de cualquier procedimiento estético.







