La inversión en trenes de pasajeros infraestructura ferroviaria continuará siendo uno de los rubros que mayores recursos necesitarán del erario durante el 2027. Ante ello, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) plantea un gasto de 150 mil 875 millones de pesos para continuar el despliegue de trenes en todo el país.
De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027, el desarrollo de nuevos ferrocarriles de pasajeros es uno de los rubros que mayor cantidad de recursos captaría durante el siguiente año, situándose sólo por debajo de las inversiones del sector energético y del presupuesto necesario para la producción de petrolíferos.
El objetivo heredado a la actual administración estima la construcción de 3 mil kilómetros de vías férreas para el transporte de pasajeros que permitirá conectar al país a través de este tipo de movilidad masiva.
Los primeros trenes de pasajeros en desarrollarse se encuentran en las regiones centro y occidente, en donde el gobierno federal, con apoyo de las Fuerzas Armadas, avanza en la construcción de tendidos férreos para conectar a la Ciudad de México con Pachuca, Hidalgo, así como para enlazar la capital del país con el tren México-Querétaro.
Según estimaciones del Paquete Económico 2027, se requerirán más de 1.3 billones de pesos de inversión pública acumulada para la puesta en marcha de la totalidad de las rutas proyectadas.
El plan ferroviario fue estructurado en cuatro etapas estratégicas: la primera incluye 785 kilómetros de nuevas vías, enfocadas en los trayectos Ciudad de México-Pachuca y Ciudad de México-Querétaro.
La segunda fase contempla el desarrollo de 910 kilómetros de vías férreas para trenes de pasajeros que conecten a Querétaro con San Luis Potosí, a Mazatlán con Los Mochis, en Sinaloa, e Irapuato con Guadalajara.
La tercera etapa, la más amplia por la cobertura de sus tramos, prevé construir mil 145 kilómetros de vías para conectar el occidente con el norte del país, incorporando frecuencias entre Guadalajara y Tepic, San Luis Potosí y Saltillo, así como Guaymas-Hermosillo y Los Mochis-Guaymas.
Finalmente, la última etapa, que comenzará a ser desarrollada en 2028, implicará el despliegue de 552 kilómetros de vías férreas para unir a Tepic con Mazatlán, así como a Hermosillo con Nogales.

Solicita 18 mil 180 mdp más para el Tren Maya
El Gobierno federal está planteando 18 mil 180 millones de pesos más de presupuesto para el Tren Maya, el proyecto ferroviario en el sureste que se encuentra desarrollando su vertiente de carga.
De acuerdo con el Paquete Económico 2027, la administración busca asignar un presupuesto 12 millones de pesos menor al que otorgó durante este año para brindar “Servicios Públicos de Transporte Masivo de Personas y Carga Tren Maya”.
Según la solicitud, el presupuesto solicitado para el siguiente ejercicio fiscal se concentraría en la inversión para concluir el ramal de carga, el cual captaría en caso de ser aprobado, 17 mil 190 millones de pesos.
El Tren Maya de carga es la apuesta del gobierno federal para llegar al punto de equilibrio de la obra de infraestructura en el sureste del país que, de manera inicial, fue planteada como un detonador del turismo nacional e internacional en esa zona.
De acuerdo con las proyecciones gubernamentales, la vertiente carguera estará lista el año siguiente, por lo que los recursos asignados le permitirían concluir las obras faltantes, además de financiar el funcionamiento integral del proyecto que también involucra el transporte de pasajeros.
Cabe recordar que, como informó El Financiero, las pérdidas del Tren Maya ascendieron a 867 millones de pesos sin contar los subsidios recibidos, durante el segundo trimestre del presente año.
Los resultados de la paraestatal administrada por las Fuerzas Armadas revelan que, en el periodo abril-junio, los ingresos por la prestación de servicios ascendieron a solo 117 millones de pesos.
Además, los costos operativos de la empresa del Estado alcanzaron los 985 millones de pesos en el segundo trimestre del año. Junio se posicionó como el mes más complejo para el ferrocarril, pues aunque marca el inicio de las vacaciones en el país y suele ser un periodo de alta demanda internacional, que en esta ocasión coincidió con el arranque del Mundial 2026, los ingresos por pasajeros fueron los más bajos del trimestre mientras que los gastos operativos alcanzaron su punto más alto, reflejando que la obra aún no capta el flujo turístico esperado en la región.







