La Reserva Federal cumplió con el pronóstico del mercado y dejó la tasa de interés en el rango de 3.5-3.75 por ciento este miércoles 29 de julio.
La decisión de política monetaria no fue unánime, pues tres de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed votaron por subir la tasa de interés en 25 puntos base.
Los votos disidentes fueron los de los gobernadores Beth M. Hammack, Neel Kashkari y Lorie K. Logan.
El comunicado posterior a la reunión del comité fue, por lo demás, idéntico al emitido tras su reunión de junio. Los funcionarios reiteraron su compromiso de “garantizar la estabilidad de precios”.
Esta votación marcó la quinta vez consecutiva que los funcionarios de la Fed optaron por mantener la tasa de interés sin cambios. Sin embargo, los votos en contra sugieren que podría resultar más difícil para el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, quien asumió el cargo en mayo, sostener esa postura si aumentan los temores inflacionarios en EU.
¿Qué presiones enfrenta la Fed para subir la tasa de interés?
Una lectura de inflación menor a la esperada en junio alivió la presión sobre los responsables de la política monetaria. Los precios al consumidor cayeron el mes pasado por primera vez en seis años, debido a la disminución de los precios de la gasolina durante la tregua en la guerra con Irán.
Aun así, las autoridades enfrentan una creciente presión inflacionaria después de que una nueva escalada de la guerra disparó el crudo Brent por encima de los 100 dólares por barril. Si bien los precios del petróleo han vuelto a bajar en los últimos días, el Brent se mantuvo cerca de los 90 dólares este miércoles 29 de julio.
La incertidumbre en torno a la guerra en Irán, combinada con una nueva serie de aranceles y un auge de la demanda impulsado por la IA, ha aumentado los temores de que la inflación se mantenga elevada durante un período prolongado.
Mientras tanto, el mercado laboral ha experimentado meses de un crecimiento del empleo modesto, pero constante y una tasa de desempleo fija.
Esta combinación llevó a la gobernadora Lorie K. Logan a principios de este mes a pedir tasas ligeramente más altas. Beth M. Hammack también se sumó a la opinión, afirmando que la inflación era una preocupación mayor que el empleo.
En su comunicado posterior a la reunión, la Reserva Federal reiteró que la actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido y volvió a destacar la fuerte inversión de capital y el crecimiento de la productividad. Asimismo, los funcionarios continuaron calificando la inflación como elevada en relación con el objetivo del 2 por ciento del Banco Central de EU.
¿Cómo estaban las apuestas a favor de un aumento en la tasa de la Fed?
Algunos economistas predijeron antes de la reunión que Warsh podría sorprender a los inversores al respaldar una subida de tipos. En los días previos a la reunión, las apuestas de que esto ocurriera llegaron a ser de 40 por ciento.
Algunos analistas de la Reserva Federal consideraron que tal medida sería políticamente astuta, dado que una subida a la tasa de interés cerca de las elecciones de mitad de mandato de noviembre podría provocar una fuerte reacción de la Casa Blanca.
El presidente de EU ha pedido repetidamente una bajada a la tasa de interés. Kevin Warsh, nominado por Trump para reemplazar a Jerome Powell, ha afirmado que mantendrá sus decisiones de política monetaria al margen de la influencia política.






