El Comando Norte de Estados Unidos reconoció la coordinación con las instituciones mexicanas para derribar los drones en la frontera.
La corporación señaló que estos dispositivos son utilizados por grupos delictivos para facilitar el tráfico de drogas y de personas.
“El Comando Norte de Estados Unidos (USNORTHCOM) aplaude los esfuerzos de nuestros socios interinstitucionales y mexicanos para adaptarse a las operaciones con drones de los cárteles, que facilitan el contrabando de drogas y la trata de personas, y para combatirlas”, se lee en una publicación.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, se sumó al reconocimiento de las instituciones mexicanas por los operativos espejo en la frontera.
Aseguró que, aunque las organizaciones criminales se adapten, “nosotros nos mantenemos un paso por delante”. Reiteró que las fuerzas armadas de cada país operan dentro de su territorio para frenar las amenazas.
“La Operación High Eagle une a Estados Unidos y México para detectar y desactivar drones utilizados por criminales (...) —cada país actuando dentro de su propio territorio—”, se lee en la publicación que hizo el funcionario estadounidense.
¿Cuándo inició la Operación ‘Águila Alta’?
La primera operación coordinada con la Secretaría de la Defensa Nacional y autoridades de Estados Unidos para inhabilitar drones en la frontera ocurrió entre el 17 y el 31 de marzo de 2026.
Desde entonces se mantiene el intercambio de información y la coordinación entre ambos países para realizar operativos espejo.
Actualmente, una de las fases de la Operación ‘Águila Alta’ está en proceso y concluirá el próximo 21 de septiembre, informó la Sedena.
El general Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, negó el 11 de septiembre que exista un incremento en el uso de drones para vigilar a las autoridades en la frontera; sin embargo, reconoció que se llevan a cabo operaciones conjuntas para evitar que los grupos delictivos puedan aprovechar esta tecnología.
En tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que los drones utilizados por presuntos traficantes de drogas y personas son de uso comercial y no están equipados con algún tipo de armamento.
En algunas regiones del país, los modelos a la venta en mercados legales son modificados por miembros del crimen organizado para lanzar artefactos explosivos improvisados contra integrantes de grupos antagónicos o comunidades asediadas, con el objetivo de intimidarlos y hacerse con el control de las tierras.
Hasta el momento no existen reportes de ataques contra autoridades de ninguno de los dos lados de la frontera con ayuda de un dron.







