La presidenta Claudia Sheinbaum acusó este jueves 30 de abril motivos políticos en acusación del gobierno de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas por su presunta relación con el Cártel de Sinaloa.
En su conferencia de prensa, señaló que si el Departamento de Justicia no presenta pruebas claras sobre el señalamiento contra los funcionarios y exfuncionarios “es evidente que el objetivo es político”.
“Nosotros no vamos a cubrir a nadie que haya comedito un delito, pero se requiere presentar datos de prueba contundentes”, reiteró
FGR analiza órdenes de extradición de funcionarios
Sheinbaum contó que el martes su gobierno recibió las 10 órdenes de extradición del gobernador de Sinaloa y de otras nueve personas por parte de Estados Unidos, información que turnó a la Fiscalía General de la República para su análisis.
“La legislacion mexicana señala que para solicitar una orden de extradición se require presentar datos de prueba que infieran en la posibilidad de que una persona ha cometido un delito”, recalcó.
Agregó que será la FGR, que informó que abrió una investigación tras recibir la solicitud de Estados Unidos, quien analice si existen datos de prueba de lo que señala el Departamento de Justicia y que las órdenes cuenten con fundamento legal.
“Si la FGR recibe pruebas contundes e irrefutables conforme a la legislación mexicana o en su propia investigación encuentra pruebas, debera proceder bajo nuestra jurisdicción”, señaló.
“Mi posición ante estos hechos es verdad justicia y defensa de la soberania”, indicó.
Acusación de EU contra Rubén Rocha
La acusación vincula formalmente a Rocha Moya y otros nueve funcionarios de alto nivel en Sinaloa por delitos de narcotráfico y armas, en un caso que los enlaza directamente con el Cártel de Sinaloa y, en particular, con la facción de Los Chapitos.
Según la acusación, los implicados habrían protegido operaciones del cártel, facilitando información sensible y permitido el transporte de drogas hacia Estados Unidos, a cambio de sobornos millonarios.
Tras dar a conocer la información, la embajada de Estados Unidos en México respaldó la acusación presentada en Nueva York contra de Rocha Moya y otros nueve funcionarios implicados en una “presunta conspiración” con líderes del Cártel de Sinaloa para importar grandes cantidades de narcóticos a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos.
Por su parte, Rocha Moya rechazó “categórica y absolutamente” las imputaciones, al señalar que carecen “de veracidad y fundamento”.
Acusó de que se trata de un “ataque” a su persona y al movimiento político que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.
Según el documento del Departamento de Justicia de Estados Unidos, los funcionarios mexicanos que tendrían relación con el Cártel de Sinaloa son:
- Rubén Rocha Moya - Gobernador de Sinaloa,
- Enrique Inzunza Cázarez - Senador de Morena,
- Enrique Díaz Vega - Exsecretario de Finanzas y Finanzas de Sinaloa,
- Juan de Dios Gámez Mendívil - Alcalde de Culiacán,
- Dámaso Castro Zaavedra - Vicefiscal de Sinaloa,
- Gerardo Mérida Sánchez - Exsecretario de Seguridad de Sinaloa,
- Marco Antonio Almanza Avilés - Exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa,
- Alberto Jorge Contreras Núñez, alias ‘Cholo’,
- José Antonio Dionisio Hipólito, alias ‘Tornado’, y
- Juan Valenzuela Millán, alias ‘Juanito’.
Con información de EFE







