Adolescentes y adultos jóvenes de Estados Unidos estarían participando en una red de tráfico de armas que abastece a grupos criminales mexicanos, principalmente mediante la compra y reventa de pistolas y rifles de alto calibre.
De acuerdo con una investigación publicada por The New York Times, cuatro jóvenes de entre 16 y 19 años, estudiantes o exalumnos de secundaria del oeste de Phoenix, Arizona, han participado en operaciones de compra y venta de armas destinadas, según sus propios testimonios, a operativos de cárteles mexicanos.
Los jóvenes, identificados con los sobrenombres de JM, el Flaco, el Güero y otro adolescente, fueron entrevistados de manera repetida por el medio estadounidense. Aseguraron que consiguen armas para venderlas al mejor postor y que, en algunos casos, las roban antes de revenderlas.
Según los testimonios recogidos por el diario, los adolescentes no se consideran integrantes de un grupo criminal específico. Dijeron que su principal motivación es obtener dinero, estatus y un sentido de pertenencia.
¿Cómo abastecen los jóvenes de Phoenix a los cárteles mexicanos?
La investigación señala que los jóvenes suelen trasladarse durante los fines de semana al desierto de Sonora, en las afueras de Phoenix, donde disparan rifles AR-15 y armas de estilo AK. También llevan una vida que, al menos en apariencia, combina actividades propias de adolescentes con sus operaciones ilícitas.
El medio estadounidense reportó que los cuatro jóvenes aceptaron hablar bajo condición de anonimato debido a la naturaleza ilegal de sus actividades. Sus identidades, según la investigación, fueron corroboradas mediante documentos oficiales.
El New York Times también señaló que pudo observar en tiempo real algunas de las operaciones de compra y venta de armas a través de chats grupales encriptados de WhatsApp y canales de Telegram.
La investigación sostiene que los adolescentes forman parte de una red más amplia integrada por estudiantes de secundaria y adultos jóvenes estadounidenses que estarían ayudando a abastecer de armas a algunos de los cárteles más poderosos y violentos de México.
Autoridades estadounidenses y expertos en tráfico de armas consultados por el medio identificaron esta participación juvenil como una tendencia creciente. Los jóvenes entrevistados afirmaron que sus ventas se realizan casi exclusivamente a operadores de cárteles con presencia en Estados Unidos.
Los cuatro adolescentes proceden de distintos entornos familiares: algunos son hijos de inmigrantes y otros pertenecen a familias de Arizona desde varias generaciones atrás.







