Transferencias ‘espejo’ para evitar el rastreo de EU, así fue como Ruhuan Zhen y Hongce Wu, dos ciudadanos chinos, lavaron dinero para el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) durante nueve años.
La acusación formal, presentada en el Distrito Este de Virginia, en Estados Unidos, apunta a que los chinos contaban con estrategias cifradas para ‘limpiar’ enormes cantidades de efectivo de operaciones del narco.
Por ahora se sabe poco de ellos, solo que operaban en Estados Unidos, México, China y otros países de Latinoamérica.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos no confirmó algunas de las primeras versiones, sobre si Ruhuan Zhen y Hongce Wu huyeron a China, país que no tiene tratado de extradición con la administración Trump.
Aunque las autoridades estadounidenses aseguraron la semana pasada que existe una mejor relación bilateral, por ahora no existe información que confirme que la administración de Xi Jinping esté ayudando a los operadores del CJNG y el Cártel de Sinaloa, además de que se desconoce la región china de dónde provienen.
La DEA operó en Oriente Medio para dar con los chinos que lavaban dinero al CJNG
El operativo que dio con la acusación contra las personas chinas vinculadas al CJNG y al Cártel de Sinaloa fue resultado de la coordinación de oficinas de la DEA, como parte de la operación ‘Take Back America’ contra las drogas.
De acuerdo con South China Morning Post, las oficinas de la DEA involucradas se encuentran en ciudades como Nueva York, Washington, Atlanta, Charleston y Memphis en Estados Unidos, además de Bogotá, Colombia, y Dubái, en Emiratos Árabes Unidos.
Transferencias espejo: Así fue como dos chinos lavaron dinero para el CJNG y el Cártel de Sinaloa
Ruhuan Zhen y Hongce Wu lavaron dinero durante casi una década con las transferencias espejo, un método con el que lograron burlar la estricta vigilancia del Departamento del Tesoro.
Con este método se dificulta el rastreo de fondos dentro de la red global conocida como Swift, y quienes realizan estos delitos tienen cuentas en dos países o más.
Las transferencias se realizan entre las cuentas aparentemente desconectadas, con lo que se rompe el rastro documental y se oculta el origen del dinero.
Sumado a estas cuentas bancarias en el extranjero, se utilizan aplicaciones de comunicación cifrada como WhatsApp y Signal, donde se compartía la información relacionada a los movimientos.
Otro de los métodos presuntamente utilizados era el lavado de dinero en comercios, una maniobra en la que se infla o reduce artificialmente el valor de importaciones legítimas, con lo que se falsean precios, cantidades o calidad, mientras el excedente oculto de documentos facilita las transferencias del dinero ilícito.
En China se le conoce como ‘comercio fantasma’, y se usa no solo por el crimen organizado, sino por personas adineradas, con el fin de evadir el límite anual de 50 mil dólares en transferencias al extranjero, ante la estricta regulación de salida de capitales en el gigante asiático.
Este método de lavado de dinero funciona al evitar sistemas de verificación de números de serie o identidad, a través del engaño a mecanismos que protegen cuentas o rastrean números de billetes, principalmente de dólares, así como activos digitales o documentos oficiales.
Con información de South China Morning Post y Bloomberg.







