No habrá vuelo redondo en la Trump-Airlines. El gobierno de Estados Unidos impulsa la creación de una flota aérea propia operada por privados, diseñada casi de manera exclusiva para masificar las deportaciones de migrantes.
Lejos de depender únicamente de los vuelos tradicionales contratados a terceros, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) busca una empresa que se encargue de operar y dar mantenimiento a la nueva ‘aerolínea’ del Estado.
La flotilla base incluiría siete aviones Boeing 737-700 y dos aeronaves ejecutivas equivalentes al Gulfstream G650ER o C-37B, de acuerdo con la convocatoria lanzada por el DHS para un estudio de mercado.
Recientes reportes apuntan a que la administración Trump gastó cerca de 140 millones de dólares para adquirir seis aviones Boeing a través de Daedalus Aviation Corp.
Esas naves pertenecieron a la aerolínea de bajo costo Avelo Airlines y ahora figuran como propiedad del DHS. Lo mismo con dos Gulfstream G650 registrados a nombre del departamento.
Vuelos a toda hora, todos los días, para deportar migrantes indocumentados
La empresa que gane la licitación deberá garantizar vuelos las 24 horas del día, incluso con poca antelación, tanto a nivel nacional como internacional.
El contratista no solo proveerá los aviones, sino que deberá suministrar a los pilotos, copilotos, tripulación de cabina y, en caso de ser necesario, enfermeros de vuelo y personal de seguridad.
Los objetivos de estos vuelos serán principalmente las deportaciones y las repatriaciones voluntarias de migrantes, aunque la flota también servirá para evacuaciones médicas, transporte de altos funcionarios y respuestas a emergencias.
El proyecto de tener aviones propios no es nuevo; comenzó en la gestión de la exsecretaria Kristi Noem, pero provocó críticas por parte de legisladores demócratas porque se incluía un Boeing Business Jet con configuraciones de lujo como 17 asientos, dos dormitorios y cocina completa— y un diseño de pintura similar al del nuevo Air Force One de Donald Trump.
El actual secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, decidió mantener viva la iniciativa de desarrollar esta ‘aerolínea’ gubernamental.
El objetivo principal de esta inyección de recursos es alcanzar la meta de deportar a un millón de personas al año. Sin embargo, los números aún están por debajo de esa cifra.
Entre enero de 2025 y abril de este año, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) reportó la deportación de poco más de 550 mil personas.
El aviso de licitación detalla que el millonario contrato podría entrar en vigor el 28 de julio de 2027 y tener una duración de cinco años, extendiéndose hasta el 27 de julio de 2032.
Con información de Bloomberg.







