La administración de Donald Trump colocó a México y a Colombia como objetivos prioritarios de su nueva Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026, un documento que endurece la política antidrogas de Estados Unidos y exige resultados “medibles” contra el narcotráfico, especialmente en el combate al fentanilo y los cárteles.
La estrategia, en la que también apunta hacia sectores clave como transporte, la industria química y farmacéuticas, fue publicada días antes de que Trump advirtiera que, si México no actúa con suficiente fuerza contra los grupos criminales, Washington hará el “trabajo” para detener a los cárteles.
El documento de casi 200 páginas sostiene que organizaciones criminales mexicanas son responsables de gran parte del tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos y acusa a los países productores y de tránsito de no hacer lo suficiente para contener la crisis de sobredosis.
EU exige más acciones de México contra el narco
La estrategia antidrogas de Trump señala directamente a México como uno de los principales centros de producción y tránsito de drogas sintéticas, particularmente fentanilo y metanfetaminas.
Según la Casa Blanca, el gobierno estadounidense buscará que México incremente:
- Las detenciones de líderes criminales.
- Las extradiciones hacia Estados Unidos.
- Los decomisos de precursores químicos.
- La destrucción de laboratorios clandestinos.
- Y la vigilancia en puertos, aduanas y frontera.
El documento plantea que la cooperación bilateral en seguridad dependerá de resultados “tangibles” y medibles. Además, Washington afirma que utilizará mecanismos diplomáticos, financieros y de inteligencia para presionar a gobiernos que considere insuficientemente comprometidos con el combate al narcotráfico.
Asimismo, pone el foco en funcionarios señalados por presuntamente facilitar las operaciones del narcotráfico, un tema que ha ganado relevancia en la administración Trump y que recientemente elevó la tensión con México tras los señalamientos contra el gobernador de Sinaloa y otros nueve funcionarios.
Trump equipara a cárteles con amenazas terroristas
Uno de los ejes centrales de la estrategia es el tratamiento de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas y amenazas de seguridad nacional.
La administración Trump sostiene que grupos como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) operan redes criminales transnacionales capaces de desestabilizar gobiernos, traficar armas y generar violencia.
El oficio vuelve a insistir en que el fentanilo ilícito funciona como una “arma de destrucción masiva” por el número de muertes relacionadas con sobredosis en Estados Unidos.
Bajo esa lógica, la estrategia contempla ampliar operaciones conjuntas, fortalecer capacidades militares y aumentar la presión internacional contra países vinculados con las cadenas de suministro de drogas sintéticas.
Colombia, bajo presión de Washington
La Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 también advierte que Colombia, el mayor productor mundial de hoja de coca y cocaína, es un socio clave al que Estados Unidos exigirá avances concretos en la reducción de cultivos ilícitos y el desmantelamiento de organizaciones criminales.
Entre las prioridades marcadas para Bogotá destacan disminuir las hectáreas sembradas de coca y atacar las redes que sostienen la producción y exportación de cocaína.
Según un análisis de AmCham Colombia, la estrategia de la Casa Blanca mantiene a Colombia como el principal centro de producción de cocaína en la región, al tiempo que identifica a Venezuela y al Caribe como rutas estratégicas utilizadas para el traslado de droga hacia mercados internacionales.







