Colaborador Invitado

La frustrante guerra contra el narcotráfico

El narcotráfico existe no solo porque hay países productores, sino porque hay consumidores con capacidad de pago, y en eso Estados Unidos ha sido decisivo durante décadas.

Si desaparecieran los cárteles de México y Colombia, pero en Estados Unidos continuara habiendo viciosos, surgirían nuevas redes para abastecerlos.

Un reportaje reciente en el Financial Times reveló la estremecedora noticia de que la paz en Guadalajara durante el Mundial de Futbol será garantizada más por el crimen organizado que por el Estado mexicano.

En teoría, el plan de seguridad del gobierno federal, que incluye un ejército de casi 100 mil elementos durante el torneo, debería ser suficiente para mantener la paz y el orden.

Desafortunadamente, según el reportaje del FT avalado por Jorge Fernández Menéndez, gran experto mexicano en el tema, la paz en Guadalajara dependerá mayormente del Cártel Jalisco Nueva Generación.

¿Por qué? Porque los narcotraficantes son hombres de negocios que lucran más cuando hay estabilidad que cuando hay desorden.

En Guadalajara es donde blanquean sus ganancias ilícitas, se benefician del auge inmobiliario, de la vida nocturna y del turismo.

Peor aún, la Copa del Mundo podría impulsar mercados ilícitos tales como la venta de drogas en zonas de vida nocturna, redes de prostitución y estafas turísticas.

Para desgracia de México, Guadalajara no es un caso único, pues hay por lo menos 12 estados donde el crimen organizado cogobierna.

Sin embargo, según el Índice Global de Delincuencia Organizada, México no es el único país en el que el Estado es incapaz de derrotar al crimen organizado.

Estados Unidos, que es el principal mercado consumidor y para algunas sustancias el más lucrativo del mundo, inició su combate contra los cárteles de las drogas en 1971, y en 2026 las ventas de estupefacientes siguen tan campantes y creciendo.

¿Por qué? Porque gran parte del dinero generado por la venta de drogas termina circulando por sistemas financieros vinculados a Estados Unidos. (bancos, bienes raíces, empresas pantalla, efectivo en dólares).

El lavado de dinero asociado al narco depende mucho del acceso al dólar y a mercados estadounidenses, y Estados Unidos es el mayor consumidor de drogas, la más importante fuente indirecta de demanda y el actor principal en lavado y circulación financiera.

Colombia ha sido históricamente el principal productor de hoja de coca y cocaína durante gran parte de la era moderna del narcotráfico.

Y aunque los cárteles de la droga siguen teniendo poder significativo, es muy distinto al que tuvieron en los años 80 y 90 con organizaciones como el Cártel de Medellín y el de Cali.

Ya no dominan el Estado, pero en contubernio con guerrillas izquierdistas, paramilitares derechistas y bandas criminales sí controlan territorios enteros, financian campañas electorales, corrompen policías y políticos y compran protección.

La aterradora realidad es que ningún Estado ha tenido la capacidad suficiente para derrotar a los cárteles de la droga porque es un mercado económico, social e institucional enorme, aunque es innegable que sin la demanda estadounidense, el negocio global de muchas drogas sería mucho menor.

El narco existe no solo porque hay países productores, sino porque hay consumidores con capacidad de pago, y en eso Estados Unidos ha sido decisivo durante décadas.

Mientras haya millones de consumidores de cocaína, metanfetaminas, heroína, fentanilo o cannabis ilegal, siempre habrá organizaciones dispuestas a abastecer ese mercado.

Los cárteles mexicanos y colombianos son proveedores mayoristas de drogas, pero la distribución minorista dentro de ciudades estadounidenses la hacen pandillas locales, redes independientes, grupos familiares o células descentralizadas, y las ganancias del narcotráfico se integran mediante negocios legales.

Sin atacar las finanzas, las organizaciones se regeneran.

Si mañana desaparecieran los cárteles de México y Colombia, pero en Estados Unidos y otros países continuara habiendo viciosos, surgirían nuevas redes para surtir el mercado mundial.

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