Cortar una cebolla puede convertirse en uno de los momentos más difíciles al cocinar: apenas comienza el cuchillo a atravesar sus capas, los ojos empiezan a arder y las lágrimas aparecen. Aunque es una reacción completamente natural, existen algunos trucos para disminuir este efecto y hacer más sencillo el proceso.
La chef Zahie Téllez, jueza de MasterChef México, compartió algunos de sus consejos para quienes cocinen con cebolla sin terminar como María Magadalena. Sus recomendaciones buscan disminuir el contacto de los compuestos irritantes que libera este alimento con los ojos.
Aunque algunos métodos pueden parecer poco convencionales, la chef Zahie Téllez ha explicado que forman parte de los recursos que pueden utilizarse en la cocina para hacer más llevadero el momento de cortar este ingrediente. Entre ellos se encuentran alternativas relacionadas con la temperatura de la cebolla, el agua y el entorno en el que se realiza el corte.

¿Cuáles son los tips de Zahie Téllez para no llorar con la cebolla?
Para evitar que este proceso termine en lágrimas, la jueza de MasterChef compartió tips.
Utilizar una vela
La chef Zahie indicó que al prender una vela cerca del lugar donde vas a cortar la cebolla ayuda a que los ácidos sulfénicos se consuman en el momento en el cual son liberados.
“Se va consumiendo la vela al mismo tiempo que los ácidos en cuanto salen al ambiente”, dijo.
Utilizar una charola con agua
En el segundo tip se necesita cortar la cebolla encima de una charola, pero que la verdura esté en contacto con el agua, pues al momento de partirla, los ácidos son neutralizados por el agua.
“Se diluyen y se disuelven, aunque es un poco incómodo, pero bueno”, detalló.
Congelar la cebolla
El tip favorito de la chef Zahie Téllez es congelar la cebolla aproximadamente 30 minutos antes de que se corte.
“Me gusta, la van a poner media hora antes en el congelador, pero cuidar que no esté completamente congelada, de esta manera los ácidos ya no escapan como si estuviera cortada a temperatura ambiente, cuando la empieces a partir ya no tiene tanta materia que nos haga llorar”.
¿Por qué la cebolla nos hace llorar?
La explicación está en lo que ocurre dentro de la propia cebolla cuando la cortamos. Al pasar el cuchillo por sus capas, las células del vegetal se rompen y se ponen en contacto sustancias, principalmente el ácido sulfénico.
A partir de esta reacción se genera un compuesto volátil conocido como factor lacrimógeno, capaz de llegar hasta nuestros ojos. Cuando entra en contacto con la humedad que existe en la superficie ocular, provoca irritación, explicó National Geographic.

El organismo responde como lo haría ante cualquier sustancia irritante: las glándulas lagrimales producen más lágrimas para intentar eliminarla y proteger los ojos. Por eso el lagrimeo aparece pocos segundos después de comenzar a cortar la cebolla.
Este mecanismo es una defensa natural de la planta. Los compuestos que se liberan al dañarse sus tejidos funcionan como una especie de repelente frente a organismos que podrían alimentarse de ella.







