Croissants, baguettes, queso Brie, postales de la vida cotidiana de un París en blanco y negro que ya no existe. Estás en un rincón de Francia, te asomas por la terraza y no encuentras la Torre Eiffel, sino las iglesias de Guanajuato y sus calles coloreadas con papel picado. Es la magia del 54.ª edición del Festival Internacional Cervantino.
El FIC 2026 ya tiene la mesa puesta: del 3 al 18 de octubre, nos deleita con 212 funciones y 3 mil 325 de 29 países y 20 estados de México. Este año, Francia es el país invitado y, como cereza del pastel, se inauguró la Maison de France en Casa Cuatro (calle San José #4, zona Centro).

Durante el Festival Cervantino, la Maison de France (Casa de Francia en Guanajuato) es un bocado de aquel país en todo sentido: el restaurante Costal presenta un menú colaboración de fusión franco-mexicana, Pino Café se convierte en un auténtico bistro parisino; hay venta de chocolates, dulces, conservas y otros productos de la Provenza; actividades culturales, talleres y hasta oportunidades de intercambios estudiantiles.
En el acto inaugural, Delphine Borione, embajadora de Francia en México, destacó que el objetivo de este espacio, “vivo y acogedor”, es reflejar la relación entre ambos países, de las artes a la gastronomía: “La cocina es uno de los lenguajes más hermosos para crear vínculos, descubrir la cultura (...) compartir el gusto de estar juntos”.
En tanto, Benoît Laboutroux, diputado de los franceses para América Latina y el Caribe, destacó que en la relación México-Francia ha habido pasión incluso en situaciones como la intervención francesa: “El general de las Fuerzas Armadas, el general Bazaine, se enamoró y se quedó en México. Así que, hasta en los peores momentos, el amor siempre gana”.

Hay Crème Brûlée de arroz con leche: El menú cervantino del Restaurante Costal
El restaurante Costal abre el apetito de la Maison con un menú especial diseñado para el FIC 2026, diseñado por su chef ejecutiva Gladys Félix y el chef francés Marin de Bausset, con platillos como tartar de res y chicharrón de cecina de Guanajuato o Crème Brûlée de arroz con leche.
Gladys Félix destaca que fue muy divertido y retador incorporar técnicas francesas como el braseado de carnes, el caramelizado de vegetales y la elaboración de sopas clásicas. El resultado es una comunión de especias mexicanas, chiles y otros sabores mexicanos con platillos tradicionales de Francia.

La chef recomienda en especial la costilla de res estilo bourguignon, la cual tiene un toque de chile pasilla y papas gratinadas. Mientras que Marin de Bausset sugiere no perderse la tarta de jitomate con masa de hojaldre, mostaza, hierbas, queso de cabra y aceitunas Kalamata; o el róbalo en salsa de jaiba y chile chiltepín, acompañado de ensalada de frijol a la mexicana.
“Todo lo que hicimos lo hicimos con mucho corazón”, dice Marin, quien nació en México y creció en París. “Nos caímos muy bien en términos de cocina, llevamos la misma pasión por este esta profesión”.
Marin destaca que México y Francia son “primos” con varias similitudes en las cazuelas: “Es cocina de producto —con productos increíbles—, cocina de salsa —nos gusta mucho— y también es una cocina regional, cada pueblito tiene sus recetas”.
Las postales únicas de París en el Cervantino
El París de los años 60 a 80 sobrevive en la mirada de Willy Ronis (1910–2009), maestro de la fotografía humanista francesa.
En la exposición El Instante Ronis, puedes conocer los momentos de la vida cotidiana de Francia que para los demás pasaban desapercibidos pero al fotorreportero lo maravillaron, como una cena familiar, el trabajo en un negocio de comida o un baile improvisado en la calle.
Además, en los muros de la casa encontramos ilustraciones e intervenciones gráficas de Bruno Valasse, artista francés residente en México, inspiradas en personajes y la vida de los cafés de París.

Pino Café, el bistro parisino del Cervantino
La verdadera guerra de los pasteles nos espera en Pino Café, el cual se convierte durante el festival en un bistro parisino donde hay una pelea interna por elegir solo una pieza de panadería recién hecha (croissant o pain au chocolat). También hay platillos como baguette de pollo a la mostaza de Dijon o el paté vegano provenzal.

Además, hay variedad de bebidas como latte à la Lavande, soda à la Fleur de Sureau y venta de mercancía temática de Francia, desde grabados, llaveros y hasta pines de croissant.
Otras actividades de la Maison de France
El sueño de ser Emily en París puede estar más cerca de lo que crees: en la Maison hay un espacio dedicado a orientar a estudiantes sobre movilidad académica, becas, cursos de idioma, programas de licenciatura, posgrados y trámites de visa en Francia.

Además, hay talleres para tener tus primeras clases de francés, de teatro, conferencias, experiencias de realidad virtual y más.
Para muestra, un botón: esta es la agenda de Pino Café.
Valeria Palomino de las Casas, directora General de Circuitos y Festivales Culturales de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, considera que durante el Cervantino Guanajuato entero funciona como una casa.
“Sus callejones se vuelven pasillos, sus plazas se vuelven salas y quien llega de lejos termina sintiéndose por unos días de aquí. Por eso nos alegra que Francia, no haya venido solo de visita, sino a instalarse, a poner la mesa, colgar sus fotografías y abrir la conversación”.
Y en esta casa, se alimentan hasta los sueños viajeros y la nostalgia.







