El mercado de electromovilidad en México acelera su expansión, pero el despliegue de infraestructura de carga avanza a un paso menor que la venta de vehículos eléctricos, lo que empieza a abrir una brecha operativa y, al mismo tiempo, una ventana de inversión en redes, equipos y servicios energéticos asociados.
Durante 2025, las ventas acumuladas de vehículos eléctricos, híbridos conectables y eléctricos de rango extendido alcanzaron 96 mil 636 unidades, un crecimiento de 38.5 por ciento frente a 2024. En contraste, la infraestructura de carga mostró incrementos más moderados, cercanos a 20 por ciento en el segmento público.
Al cierre de 2025, México sumó 56 mil 726 posiciones de carga, con un crecimiento anual de 25.9 por ciento, impulsado principalmente por la red privada (91.6 por ciento), que incluye 52 mil cargadores residenciales, corporativos y en agencias automotrices.
La red pública contabilizó 4 mil 60 conexiones, con un alza de 22 por ciento anual y un crecimiento relevante en cargadores rápidos, que ya concentran más del 86 por ciento de expansión dentro de ese segmento. Aun así, la Electro Movilidad Asociación (EMA) advierte que el ritmo sigue por debajo del aumento del parque eléctrico.
De acuerdo con Eugenio Grandio, EMA, este desbalance comienza a concentrarse en zonas metropolitanas como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde la adopción de autos eléctricos y flotas de plataformas de movilidad eleva la demanda diaria de recarga y presiona la disponibilidad de puntos de conexión de acceso abierto.
“La realidad es que las ventas de vehículos crecieron 40 por ciento; sin embargo, la infraestructura de carga solo un 20 por ciento. Entonces, ahí hay una gran oportunidad para seguir desplegando”, afirmó Eugenio Grandio.
De acuerdo con Cristina Vázquez, coordinadora de estudios económicos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), la adopción de vehículos eléctricos e híbridos en México avanza de manera desigual y altamente concentrada, ya que cuatro entidades —Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León y Jalisco— concentran 58 por ciento de las ventas de estas unidades.
“Vemos una tendencia en cuanto a las principales entidades federativas donde se concentra la comercialización de estos vehículos”, indicó, al explicar que cuatro estados absorben más de la mitad de las ventas nacionales.

Mercado de autos eléctricos acelerará el despliegue de estaciones de carga
Asimismo, el presidente de la EMA explicó que el desarrollo del mercado ha enfrentado el dilema clásico de qué debe crecer primero, si los autos o los cargadores, pero sostuvo que la demanda ya alcanzó una masa crítica que vuelve rentable acelerar el despliegue de estaciones.
“Ha sido la eterna pregunta de los vehículos eléctricos, del huevo o la gallina, si son primero los coches o los cargadores, pero con un aumento de ventas que ya tenemos, sí genera una demanda y hay muchas empresas interesadas en ofrecer el servicio”, señaló Eugenio Grandio.
El crecimiento no es homogéneo. En ciudades, la recarga muestra mayor dinamismo por la concentración de vehículos y recorridos diarios predecibles, mientras que en carreteras todavía enfrenta retos de rentabilidad por distancias largas y menor rotación de usuarios.
“Carreteras es un reto porque todavía no es negocio, están más separados, pero en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey veremos cada vez más carga rápida”, explicó Grandio.
El Barómetro de Electromovilidad indica que la carga residencial ya es el principal pilar del sistema, con casi 42 mil posiciones privadas. En mercados avanzados, hasta 80 por ciento de las recargas se realizan en casa, lo que reduce presión sobre la red pública y modifica los patrones de demanda eléctrica.
“Muchos mexicanos están optando por instalar un cargador en su casa, en su departamento o en su oficina. No es infraestructura pública, pero sí es demanda de infraestructura de energía y también es una oportunidad de negocio”, indicó.
La EMA considera que el diferencial entre crecimiento vehicular y de cargadores atraerá inversión en equipos, software de gestión, integración con generación distribuida y servicios de instalación, pero al mismo tiempo, anticipó mayor participación de desarrolladores inmobiliarios y operadores de estacionamientos.
El organismo advirtió que persisten cuellos regulatorios que pueden frenar instalaciones en sitios con infraestructura eléctrica disponible.
“Lo que el sector necesita es simplificación y estandarización de procesos, además de agilización en las conexiones. A medida que eso avance, se va a acelerar el despliegue de infraestructura”, sostuvo Grandio, quien concluyó que “Más coches generan más cargadores y más cargadores generan más coches. Es un ciclo virtuoso que ya arrancó”.







