Economía

Moody’s ratifica a CFE en la máxima escala local por mejora financiera

CFE elevó 130 por ciento su utilidad operativa en el primer trimestre de 2026 y cerró marzo con más de 136,000 millones de pesos en liquidez.

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La calificadora mantuvo AAA.mx para la deuda de largo plazo de la CFE. (Jeoffrey Guillemard/Bloomberg)

Moody’s Local México ratificó las calificaciones más altas de su escala nacional para la deuda de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), una decisión respaldada por la mejora de sus resultados financieros, su capacidad para generar flujo de efectivo y el papel que ocupa dentro del sistema eléctrico mexicano.

La calificadora mantuvo AAA.mx para la deuda de largo plazo de la CFE, que no está respaldada por un activo específico, y ML A-1.mx a los certificados bursátiles de corto plazo, los niveles más altos de su escala local. Estos últimos forman parte de un programa por hasta 25,000 millones de pesos y con una vigencia de cinco años.

La decisión consideró la generación de flujo de efectivo, la mejora de los indicadores financieros, la infraestructura de la empresa y su participación dentro del sector eléctrico.

“Esta calificación envía un mensaje de confianza sobre la fortaleza financiera y operativa de la CFE”, dijo Emilia Calleja, directora general de la empresa.


Los números detrás de la evaluación

Los resultados del primer trimestre de 2026 muestran una mayor capacidad de la CFE para generar recursos a partir de su operación. La utilidad operativa creció más de 130 por ciento frente al mismo periodo del año anterior, mientras que el EBITDA, aumentó 52 por ciento.

La empresa también fortaleció su capacidad para pagar los intereses de su deuda, ya que la cobertura pasó de 1.0 a 2.5 veces. Al mismo tiempo, redujo su nivel de apalancamiento.

La empresa también reportó más de 136,000 millones de pesos en efectivo y equivalentes. Esta liquidez respalda la operación cotidiana, el cumplimiento de obligaciones y el programa de inversión.

Moody’s tomó en cuenta, además, el tamaño de la operación. La CFE genera alrededor de 72 por ciento de la electricidad del país y atiende a más de 50 millones de usuarios, equivalentes a 99.8 por ciento de la población.

También opera de forma exclusiva las redes de transmisión y distribución, que llevan la energía desde las centrales hasta hogares, comercios e industrias.

La estrategia tras los resultados

La estrategia financiera se concentró en la administración de la liquidez, el refinanciamiento oportuno de la deuda, la gestión de pasivos y el control de costos.

A estas medidas se sumaron la digitalización de procesos, el fortalecimiento de la cobranza, la automatización y una gestión de compras y mantenimiento enfocada en el uso de los recursos.

La CFE también busca reducir pérdidas técnicas y no técnicas, así como aprovechar economías de escala en la compra de combustibles y equipos. “Hablamos de hacer un mejor uso de los recursos disponibles”, dijo Calleja.

Otro componente es la administración del precio del gas natural. La empresa utiliza instrumentos de cobertura que alcanzan hasta 64.5 por ciento de su consumo diario anual, con el propósito de reducir el impacto de movimientos extraordinarios en los mercados energéticos.

El mensaje al mercado

La evaluación funciona como una referencia para inversionistas, bancos e instituciones que compran deuda de la CFE o le otorgan créditos.

“Una calificación favorable fortalece el perfil financiero de la empresa ante los mercados”, explicó la directora general. Esto puede facilitar el acceso a financiamiento en mejores condiciones y contribuir a reducir el costo de futuras emisiones o créditos.

La empresa combina recursos generados por la venta de electricidad con financiamiento bancario, certificados bursátiles, bonos internacionales, recursos de organismos multilaterales y esquemas basados en capital, como la Fibra E.

La proporción de recursos propios y financiamiento depende de cada proyecto. El objetivo es ejecutar inversiones sin presionar el nivel de apalancamiento ni comprometer la estabilidad financiera.

Los recursos se dirigen a proyectos de generación, transmisión, distribución, almacenamiento, modernización de hidroeléctricas y digitalización de la red. La CFE prioriza las obras según su impacto en la confiabilidad del sistema, la atención de la demanda, la rentabilidad social, la seguridad energética y la viabilidad financiera.

La empresa también busca equilibrar estas inversiones con el suministro de electricidad accesible para hogares y negocios. “La mejor forma de proteger las tarifas eléctricas es tener una empresa más eficiente y financieramente sana”, dijo Calleja.

La ratificación de Moody’s reúne los principales resultados de esa estrategia, como son una utilidad operativa mayor, más generación de flujo, una cobertura de intereses superior, menor apalancamiento y liquidez para respaldar la operación y las inversiones.

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