La agencia Moody’s Ratings anunció este jueves una disminución en la calificación corporativa global de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al pasar de Baa2 a Baa3 con perspectiva estable.
Esta es la primera vez que la agencia disminuye la calificación de la empresa eléctrica desde noviembre de 2024. Además, se ubicó en su nivel más bajo desde 2011.
La perspectiva estable indica que Moody’s no planea reducir la calificación de la CFE en los próximos 18 meses, a menos que la calificación del soberano de México sufra una modificación, sin embargo, la evaluación del país también se encuentra en Baa3 con perspectiva estable.
Debido a la pérdida de calificación del soberano de México, la empresa que dirige Emilia Calleja Alor se encuentra al límite de perder el grado de inversión en dos de las tres principales calificadoras, con Moody’s (Baa3) y Fitch (BBB-), mientras que con S&P se encuentra en BBB, dos escalones por arriba de las calificaciones ‘basura’.
Respecto a esta reducción en la calificación, la CFE argumentó que como parte de la metodología internacional de “techo soberano”, esta acción implica un ajuste técnico equivalente en la calificación corporativa global de la CFE.
“Es importante señalar que esta actualización responde a factores macroeconómicos y fiscales asociados al soberano mexicano, y no refleja un deterioro en la posición operativa, financiera o estratégica de CFE”, señaló la empresa en un comunicado.
Agregó que la empresa tiene fundamentos sólidos, una posición estratégica para el desarrollo económico del país y una operación respaldada por infraestructura, capacidad técnica y disciplina financiera reconocidas por los mercados.
“Asimismo, el perfil crediticio intrínseco de la CFE (Stand-Alone Credit profile, SACP) se mantuvo estable, lo que confirma la resiliencia operativa y financiera de la empresa más allá del entorno soberano”, apuntó.
Puntualizó que la CFE conserva indicadores consistentes con grado de inversión y mantiene acceso estable a los mercados financieros nacionales e internacionales, respaldado por su relevancia estratégica para el Sistema Eléctrico Nacional, fundamentales operativos sólidos, un perfil financiero prudente, capacidad operativa y técnica robusta, entre otros beneficios.
“Las evaluaciones publicadas por las agencias calificadoras continúan reconociendo a la CFE como una empresa de alta relevancia sistémica, y con capacidad de mantener una operación estable y confiable”, subrayó la empresa.







