México y Suiza acordaron fortalecer su relación económica y avanzar en la modernización del Tratado de Libre Comercio entre México y la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), con el objetivo de ampliar las oportunidades de inversión, comercio y cooperación entre ambos países.
Durante un encuentro encabezado por el subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, Luis Rosendo Gutiérrez Romano, y el presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, ambas naciones refrendaron su interés en actualizar el acuerdo comercial entre México y la AELC, integrada por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, así como el acuerdo bilateral de libre comercio.
La reunión se realizó como seguimiento al encuentro que sostuvieron la presidenta Claudia Sheinbaum y el mandatario suizo, en el que se planteó la necesidad de profundizar la relación económica y aprovechar el proceso de modernización de los instrumentos comerciales para generar nuevas oportunidades de negocio.
Al encuentro asistieron representantes de 30 empresas suizas y de la Cámara Suiza de Comercio en México, quienes compartieron perspectivas sobre nuevas oportunidades de inversión y cooperación en distintos sectores productivos.
“Suiza es un socio estratégico para México en Europa, al ubicarse como el octavo socio comercial europeo del país y la séptima fuente de inversión extranjera directa proveniente del continente”, señaló la Secretaria de Economía en un comunicado.
¿Cuál es la presencia de Suiza en México?
Además, las empresas suizas mantienen una presencia relevante en sectores como alimentos, farmacéutica, manufactura, tecnología y servicios, industrias consideradas prioritarias para el desarrollo económico del país.
La dependencia federal reiteró su disposición de mantener un diálogo cercano con el sector privado suizo y dar seguimiento a una agenda de trabajo enfocada en facilitar la inversión, fortalecer la certidumbre para las empresas y ampliar la cooperación bilateral en sectores estratégicos.
Con ello, el gobierno mexicano busca aprovechar la modernización de sus acuerdos comerciales con Europa para diversificar sus relaciones económicas, atraer nuevas inversiones y reducir su dependencia del mercado estadounidense, en un contexto de creciente incertidumbre comercial a nivel global.







