La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) propuso modificar el esquema de recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las gasolinas para que el gravamen sea cobrado directamente en las estaciones de servicio, con el objetivo de eliminar los incentivos que alimentan el huachicol fiscal.
Durante la Primera Jornada Nacional de Análisis de la Cadena de Valor de las Gasolinas y el Diésel, Carlos Hernández, presidente de la Comisión de Energía de Coparmex, afirmó que el combate al robo de combustibles requiere eliminar las oportunidades de evasión que persisten en la cadena de comercialización.
“Desde nuestra perspectiva es pasar el cobro del IEPS a la estación de servicio”, planteó el representante empresarial.
Explicó que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) cuenta con la capacidad operativa para supervisar a las aproximadamente 14 mil estaciones de servicio del país, por lo que consideró viable modificar el esquema actual de fiscalización.
“El SAT tiene la capacidad; si hoy en día tiene de fiscalizar a 40 millones de personas en todo el país, por supuesto que va a tener la forma de fiscalizar a 14 mil estaciones de servicio y nosotros creemos firmemente esta propuesta, de que se fiscalicen a 14 mil estaciones de servicio y así como se cobra el IEPS, así se pasa al Gobierno Federal, y esto soluciona de un tajo todo”, sostuvo.
Hernández señaló que esta medida debe complementarse con un cumplimiento efectivo de los controles volumétricos y una vigilancia más estricta para impedir nuevas modalidades de evasión fiscal.
El dirigente empresarial recordó que durante los últimos años existieron pocas probabilidades de detectar a quienes incurrían en huachicol fiscal debido a la falta de vigilancia y de aplicación de los controles establecidos.
“No se cumplió en los últimos siete años con los controles volumétricos ni con la vigilancia de quién lo estaba haciendo”, afirmó.
Asimismo, consideró que actualmente existe una oportunidad para combatir con mayor eficacia este delito, debido al endurecimiento de las sanciones y a la mayor cooperación internacional para combatir actividades vinculadas con el crimen organizado.
Además del combate al huachicol fiscal, Coparmex reiteró su preocupación por el esquema del precio tope de las gasolinas, al advertir que los incrementos en los costos internacionales están siendo absorbidos por importadores y estaciones de servicio, situación que podría afectar el abasto si no se realizan ajustes.
“Nadie en su sano juicio va a estar trabajando para estar perdiendo dinero por un largo plazo”, advirtió Hernández, al pedir que el mecanismo considere las variaciones de los mercados internacionales para evitar distorsiones en la cadena de suministro.
Por otra parte, José Iñaki Zaragoza, presidente de la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales de la República Mexicana (CAAAREM), afirmó que el combate al huachicol fiscal requiere la participación de todos los integrantes de la cadena logística y no únicamente de las autoridades mexicanas.
Recordó que cerca de la mitad de las importaciones realizadas mediante pedimento aduanal corresponden a hidrocarburos y sostuvo que Estados Unidos también debe fortalecer sus mecanismos de supervisión sobre las exportaciones de combustibles hacia México.
El dirigente explicó que las recientes modificaciones a la Ley Aduanera buscan fortalecer la trazabilidad de las operaciones, aunque reconoció que algunos cambios generaron inicialmente complicaciones operativas para los agentes aduanales, las cuales han comenzado a resolverse mediante criterios emitidos por las autoridades.







