La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a dos ciudadanos mexicanos y nueve empresas por su presunta participación en una red de contrabando de combustible vinculada con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que habría convertido el huachicol en una de sus principales fuentes de ingresos fuera del narcotráfico.
De acuerdo con la investigación, la red combinaba el robo y el contrabando de hidrocarburos con esquemas de evasión fiscal para introducir combustibles desde Estados Unidos hacia México.
El mecanismo incluía la utilización de empresas fachada, la falsificación de documentos aduaneros y la clasificación incorrecta de cargamentos para evitar el pago del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Las autoridades estadounidenses señalaron que el combustible era adquirido mediante intermediarios y distribuidores, para posteriormente ser trasladado por carretera, ferrocarril o embarcaciones hasta territorio mexicano.
Una vez en el país, era almacenado y comercializado a través de gasolineras vinculadas con la organización o estaciones de servicio no reguladas, lo que permitía obtener márgenes elevados de ganancia.
El Departamento del Tesoro indicó que este modelo de operación se apoyaba en una estructura financiera integrada por empresas de transporte, logística y servicios, utilizadas para ocultar el origen de los recursos y facilitar las transferencias de dinero entre ambos países. Asimismo, explicó que parte de los pagos se realizaban mediante transferencias internacionales, empresas fantasma y depósitos en efectivo provenientes de actividades ilícitas.
¿Quiénes son los mexicanos que sancionó la OFAC y qué papel jugaban?
La OFAC identificó a Oscar Guillermo Juraidini Silva como uno de los principales operadores financieros de la red.
Según la dependencia, fungía como contador y diseñaba la estructura empresarial utilizada por el CJNG para importar combustible con documentación alterada, crear compañías fachada y generar ingresos por decenas de millones de dólares anuales mediante la venta de combustibles a estaciones de servicio.
El segundo sancionado es J. Refugio Ruiz Villagómez, relacionado con las empresas Jomadi Logistics & Cargo y Ahavat Logistics Solution.
De acuerdo con la investigación, participaba en el ingreso de combustible de contrabando desde Estados Unidos hacia México sin los permisos correspondientes y coordinaba operaciones logísticas que incluían pagos a organizaciones criminales con presencia en cruces fronterizos. Ambas compañías también fueron incluidas en la lista de sanciones por su presunto apoyo material y financiero a las operaciones del CJNG.




