Kevin Keegan, ganador del Balón de Oro, murió a los 75 años, siete meses después de recibir un diagnóstico poco alentador.
“Con inmensa tristeza anunciamos que Kevin Keegan ha fallecido a la edad de 75 años”, escribieron sus allegados en un comunicado. Ahí mismo contaron cómo fueron las últimas horas: estuvo rodeado de su esposa y sus hijas. Pasó los meses previos “luchando” contra el cáncer que le diagnosticaron a principios de este año.
“Kevin, un doble ganador del Balón de Oro -en 1978 y 1979-, fue un esposo, padre y abuelo muy querido”, agregó la familia, que también agradeció al “increíble” equipo médico que lo atendió hasta el final.
Los homenajes llegaron de inmediato. El Newcastle United, donde jugó y dirigió, escribió: “Estamos devastados al enterarnos del fallecimiento de Kevin Keegan, una de las figuras más icónicas, influyentes y profundamente queridas en la historia de nuestro club. Kevin fue más que un legendario futbolista y entrenador. Fue el corazón palpitante del Newcastle United para generaciones de aficionados”.
El Liverpool, donde ganó su primera Copa de Europa, respondió con una frase similar: “Su legado en el Liverpool quedará grabado para siempre en la historia. Se le consideraba un héroe allí donde iba”.
Y en Alemania, el Hamburgo, club que lo convirtió en un futbolista de talla mundial, lo despidió como “un favorito de la grada, un jugador excepcional y uno de los mejores futbolistas que jamás haya llevado el rombo (escudo) en el pecho”.
Apodado ‘Mighty Mouse’ (’Super Ratón’) por su estatura de apenas 1.73 metros, Keegan pasó su carrera demostrando que el tamaño no determinaba nada. Se le recuerda por su regate corto y por un juego aéreo que sorprendía a rivales mucho más altos.
Kevin Keegan fue diagnosticado con cáncer tras accidente automovilístico
El diagnóstico de cáncer de Kevin Keegan se originó a partir de un accidente automovilístico. En enero, su familia ya había hablado de una hospitalización por “síntomas abdominales persistentes”, sin dar más detalles. Durante meses, Keegan se mantuvo fuera de la vida pública mientras enfrentaba el tratamiento en privado.
Volvió a hablar en junio, en un evento en el Tyne Theatre and Opera House de Newcastle, y ahí contó cómo se enteró: “Tuve un accidente automovilístico y, a través de eso, tuve que someterme a una operación. Mientras me la realizaban, descubrieron que tenía cáncer”.

El diagnóstico fue cáncer en etapa 4, la fase más avanzada de la enfermedad, en la que el padecimiento ya se ha extendido a otras partes del cuerpo.
Keegan recordó el momento en que le presentaron al médico que lo trataría, y lo hizo con el mismo lenguaje futbolero de toda su vida: “Me dijeron que tenemos a un gran médico con esta nueva forma de combatir lo que tienes, que es cáncer en fase cuatro. Era seguidor del Liverpool, así que fui a verlo. Sabía que no caminaría solo”.
Después vino la pregunta que cualquiera haría. Keegan quiso saber las probabilidades reales: “(El médico) me dijo: ‘Kevin, con este nuevo tratamiento tengo una tasa de éxito increíble’. Le pregunté: ‘¿Cuál es tu tasa de éxito?’. Me respondió: ‘El 33 %’. Pensaba que sería del 80 % o del 90 %. ¡El 33 %! Por ahora sigo aquí”.
En otra ocasión resumió esa misma cifra con humor de exdelantero: “Le pregunté al especialista cuál era su índice de éxito. Me dijo: más o menos tres de cada diez. Le dije que si fuera delantero y solo marcara tres goles de cada diez, lo descartaría. Pero, hasta ahora, sea lo que sea lo que me haya hecho, está funcionando”.
En esa misma aparición, Keegan sonaba optimista. Dijo sentirse bien, “casi superándolo”, y así se lo hizo saber también a The Telegraph durante una presentación en King’s Lynn: “Se ve bien. Realmente bien”.
También habló de un regreso al estadio del Newcastle: “Quiero despedirme. No tuve la oportunidad cuando me fui la última vez”. Y descartó cualquier homenaje mientras siguiera con vida: “Tendrán que esperar a que muera. No estoy en contra de las estatuas, pero no es algo que realmente signifique mucho para mí. Mi estatua es la forma en que me reciben”.

¿Quién fue Kevin Keegan?
Kevin Keegan nació el 14 de febrero de 1951 en Doncaster, Inglaterra. Empezó a jugar en el Scunthorpe United, un club de cuarta división, antes de que el Liverpool lo fichara en 1971. Ahí, bajo la dirección de Bill Shankly, formó junto a John Toshack una de las duplas de ataque más recordadas del futbol inglés: “hombre grande, hombre pequeño”.
Con la camiseta del Liverpool disputó más de 300 partidos y ganó tres títulos de liga (1973, 1976 y 1977), una Copa de Inglaterra (1974), dos Copas de la UEFA (1973 y 1976) y la Copa de Europa de 1977. Ese mismo año dio un paso que casi ningún inglés se atrevía a dar: dejó Inglaterra para fichar por el Hamburgo, de Alemania, y se convirtió en el futbolista mejor pagado de Europa.
En Hamburgo, Keegan ganó el Balón de Oro en 1978 y 1979 de manera consecutiva -entonces conocido como premio al Futbolista Europeo del Año- y disputó otra final de la Copa de Europa, perdida en 1980 ante el Nottingham Forest. Su fama cruzó las canchas: lanzó el sencillo ‘Head Over Heels in Love’ y abrió las puertas de su casa para un documental sobre su vida.
Volvió a Inglaterra con el Southampton, donde fue máximo goleador de la liga con 30 goles en la temporada 1981-82, y cerró su carrera como jugador en el Newcastle United, el club favorito de su padre. Se retiró en 1984. Con la selección de Inglaterra jugó 63 partidos y anotó 21 goles entre 1972 y 1982, año en que disputó el Mundial de España, su única Copa del Mundo.
En 1992 empezó una carrera como entrenador que duró 16 años. Dirigió al Fulham, al Manchester City y al Newcastle United en dos etapas distintas (1992-1997 y 2008). En la temporada 1995-96 estuvo a punto de darle al Newcastle el título de la Premier League, hasta que un desplome en el tramo final lo dejó a cuatro puntos del Manchester United.
Entre 1999 y 2000 dirigió a la selección de Inglaterra. El equipo no logró salir de su grupo en la Eurocopa 2000. Keegan renunció tras perder 1-0 en casa ante Alemania, el primer partido de la fase de clasificación al Mundial.
Fuera de las canchas, Keegan fue una figura habitual en la televisión británica, protagonizó campañas publicitarias -entre ellas un anuncio de loción para después del afeitado junto al boxeador Henry Cooper- y probó suerte también en la música.
Con información de EFE y AP







