El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atribuyó este miércoles 9 de julio a la “República Islámica de Japón” un ataque iraní con misiles contra un buque estadounidense en Medio Oriente, una confusión recogida este jueves por los principales medios japoneses.
“Tuvimos 111 misiles disparados por la República Islámica de Japón”, dijo durante una reunión con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en los márgenes de la cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía), según declaraciones recogidas por la agencia japonesa de noticias Kyodo.
Trump continuó hablando sobre el incidente, sin rectificar su error, y cometió más fallos en su intervención, como referirse a Zelenski como “presidente Putin” o pronunciar el nombre de la red social TikTok como “TicTac”.
Medios estadounidenses como la revista Forbes se hicieron eco de las equivocaciones del mandatario, que en junio cumplió 80 años.
Ante esto, la Casa Blanca respondió con un comunicado de la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, en el que destacó que el estadounidense tuvo una actuación “maratoniana” en la cumbre, ofreciendo numerosas ruedas de prensa.
Irán dice que ataques de EU ‘perturban’ tráfico en Estrecho de Ormuz
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que los ataques estadounidenses de los dos últimos días contra la República Islámica “afectan seriamente” al tráfico en el Estrecho de Ormuz y retrasan su reapertura total.
“El aventurerismo del ejército terrorista estadounidense y su injerencia en la determinación de las rutas de paso, además de provocar una respuesta contundente por nuestra parte, también perturbará gravemente el proceso de reapertura gradual”, indicó el cuerpo militar de élite en un comunicado.
Dijo, además, que las agresiones estadounidenses ponen “seriamente en peligro los intereses de los países que se benefician del Estrecho de Ormuz”, donde aseguró que el tráfico se había restaurando a un 50 por ciento del nivel previo a la guerra por las rutas designadas por Teherán y con permiso de la Guardia Revolucionaria.
El cuerpo militar afirmó también “que los extranjeros no tienen ningún interés en esta tierra ni en el Estrecho de Ormuz”.
Irán insiste en mantener el control del paso marítimo y busca que los buques naveguen por sus rutas y con su permiso, algo a lo que otros países en la región y Estados Unidos no parecen dispuestos.







