El vestido de gala que usó Claudia Sheinbaum durante la ceremonia del Grito de Independencia resultó ser más especial de lo que parecía a simple vista: entre los hilos coloridos de las aplicaciones florales se teje una historia de reivindicación del trabajo de las y los artesanos de los pueblos originarios.
En lugar de recurrir a casas de lujo internacionales como Christian Dior, Gucci o Prada, la presidenta Claudia Sheinbaum vistió una falda lisa negra y un colorido saco artesanal elaborado por mujeres y muxes bordadoras de Creaciones Biulú.
Se trata de un taller de Juchitán de Zaragoza —creado por el poeta Elvis Guerra— que considera que la decisión de la presidenta representa un avance en el reconocimiento del trabajo artesanal en México, más allá de la propia historia de Biulú.

“Vestir a la presidenta de México es un logro colectivo. No es solamente de Biulú, es de Juchitán. Es un homenaje a todas las mujeres y muxes bordadoras, a las manos de las artesanas cuyo trabajo nunca fue dignificado”, afirman en su cuenta de Facebook.
Un reconocimiento que también es resultado del trabajo que el taller ha realizado en equipo durante nueve años, puntada a puntada. Antes de llegar a Palacio Nacional, las artesanas y muxes bordadoras comenzaron elaborando huipiles y trajes tradicionales para compradores que las contactaban a través de internet.
¿Cuál es la historia de Creaciones Biulú, taller que hizo el vestido de Sheinbaum?
El taller Biulú fue fundado por Elvis Guerra, poeta y artesano muxe, en Juchitán de Zaragoza después del terremoto de 2017, cuyo epicentro se localizó entre los estados de Puebla y Morelos y que causó graves afectaciones en Oaxaca.
“Biulú surgió del caos. Surgió del terremoto. Cuando empezamos, sabíamos que íbamos a innovar la forma de hacer trajes y huipiles. Nunca imaginamos llegar hasta donde hemos llegado”, afirmaron en su cuenta de Facebook.
El objetivo con la creación del taller fue muy claro desde el inicio para Elvis: “revalorar el trabajo de las artesanas, pues muchas veces se les regatea o menosprecia”, explica la Secretaría de Cultura de México.
Guerra no era principiante en el bordado. De acuerdo con una entrevista para el canal de YouTube de Anushya Toscano, afirmó que aprendió las técnicas tradicionales cuando tenía 13 años.

A Creaciones Biulú se sumaron cerca de 20 mujeres y muxes bordadoras, quienes han mantenido viva una tradición que en Juchitán temen que desaparezca: el diseño, bordado y tejido de huipiles y trajes tradicionales.
“El que nos da trabajo es Elvis, pero nosotros elaboramos los trajes, los huipiles (...) el esfuerzo y las ganas son muy importante para que se siga manteniendo la cultura, el amor hacia la cultura zapoteca”, explicó una artesana textil muxe en entrevista con Istmo Press.
El taller poco a poco fue haciéndose conocido, en especial a través de redes sociales, donde reciben pedidos de sus compradores. Además, sus huipiles y trajes han llegado a otras partes del mundo, como Sudamérica, España y Tailandia.
¿Cómo se diseñó el vestido de Sheinbaum para el Grito de Independencia?
El nuevo hito para las bordadoras originarias de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, es que una de sus piezas fue utilizada por la presidenta Claudia Sheinbaum en la ceremonia del Grito de Independencia.
El saco de gala tiene como base una tela negra, sobre la cual resalta un colorido diseño de flores, que fueron bordadas a mano con aguja de gancho, explica la Presidencia de México en un comunicado de prensa.
Aunque los motivos florales parecen estar colocados de forma aleatoria en el saco, Elvis Guerra, Dayari Ramírez, Reyna Montero y Lorena Martínez se inspiraron en un diseño con mucha historia para el fundador de Biulú.
“La composición de sus flores recupera un antiguo diseño heredado de Petrona, abuela de Elvis, y forma parte de la memoria familiar”, explica la Presidencia. Una vez que se tuvo toda la tela bordada, se envió la pieza desde Juchitán al Palacio Nacional.

En el recinto oficial, Thelma Islas Lagunas y Crystel Martínez Torres se encargaron de diseñar el resto del vestido, usando la tela de las artesanas para hacer un saco elegante con mangas largas y un discreto escote en ‘V’.
La confección final, que unió el saco a una larga falda negra, estuvo a cargo de Saúl Mosqueda. Antes de que la presidenta lo utilizara en la ceremonia oficial, Sheinbaum se lo midió, de acuerdo con un video compartido por la presidenta.
En este explican, además, que la idea de portar un vestido realizado por pueblos originarios fue de la misma mandataria de México: “Para el vestido de este año, la presidenta me pidió una inspiración del vestido típico de Tehuana, del estado de Oaxaca, y surgió este diseño”, explicó Thelma.
Una acción que para las bordadoras de Biulú fue sumamente significativa: “hoy, la primera mandataria de México no buscó a los grandes diseñadores, no buscó a los imperios de la moda, no buscó a las grandes marcas, ella volteó hacia los pueblos indígenas de México, hacia el sur, y portó con mucho orgullo la segunda piel. Gracias por elegirnos”, escribieron.







