Un grupo de nueve sujetos fue detenido por hacerse pasar por elementos de la Guardia Civil en Zinapécuaro, Michoacán.
Los hombres contaban con el equipo y la apariencia necesarios para simular que pertenecían a la corporación estatal. Portaban uniformes, identificaciones apócrifas y circulaban en vehículos rotulados.
Las autoridades federales les aseguraron nueve armas largas, siete armas cortas, 38 cargadores para arma larga, cinco cargadores para arma corta y mil cartuchos útiles.
Además, decomisaron nueve chalecos balísticos, tres cascos balísticos, radios de comunicación, dos camionetas balizadas y aproximadamente 35 gramos de una sustancia con características propias de la metanfetamina.
El grupo quedó al descubierto tras una inspección derivada del balizaje irregular que portaban las dos camionetas tipo pickup.
Cuando elementos del Ejército mexicano los interceptaron, los tripulantes evidenciaron diversas inconsistencias. Aunque portaban uniformes e identificaciones apócrifas, no pudieron acreditar su pertenencia a la Guardia Civil.
Las autoridades no confirmaron si los detenidos mantienen vínculos con alguna organización criminal con operaciones en Michoacán. Sin embargo, señalaron que realizaban desplazamientos por distintas zonas que podrían estar relacionados con otros hechos delictivos.
Por ahora, el delito que se les imputa a los nueve sujetos es usurpación de funciones. Conforme avancen las investigaciones, podrían sumarse otros cargos.
Policías municipales en Michoacán vinculados al narco
En este caso, ninguna de las personas detenidas pertenece a la corporación policiaca. Sin embargo, en Michoacán existen antecedentes de funcionarios relacionados con grupos del crimen organizado.
El pasado 11 de junio, ocho policías municipales de Coeneo, Michoacán, fueron detenidos por presuntos nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las investigaciones señalan la posible participación de esos elementos en la emboscada contra una patrulla de la Guardia Civil en el municipio de Nahuatzen, ataque donde cinco agentes perdieron la vida y otros cinco resultaron lesionados.
En abril, 11 agentes de la Policía Municipal de Ecuandureo, Michoacán, incluido el director de la corporación, fueron detenidos por presuntos nexos con el CJNG.
Según las investigaciones, los detenidos no estaban inscritos en el Sistema Nacional de Seguridad Pública y, por lo tanto, carecían de autorización para realizar funciones de seguridad.
Posteriormente, un juez del Poder Judicial de Michoacán concedió la suspensión provisional del proceso y ordenó su liberación.
Como esos casos, existen otros antecedentes de presuntas infiltraciones a corporaciones de seguridad pública por grupos del crimen organizado, situación que facilita la operación de organizaciones delictivas en distintas regiones de Michoacán y tener información privilegiada.







