Álvaro Fernández se sentía martajado como la salsa del taco que sostenía en su mano. Estaba en el comedor corporativo de Tajín, su cara estaba roja, con un picor encima, el cual no provenía del chile, sino de los reclamos que debía atender, incluso cuando desayunaba.
Como hijo del dueño de Tajín, Álvaro se animó a probar un ‘chile del que pica’: transformar la operación de la empresa fundada por Horacio Fernández. El plan era dejar a un lado las hojas de Excel y cambiarlas por una plataforma con inteligencia artificial que les permitiera eficientar los procesos administrativos como finanzas, recursos humanos, ventas, compras, produccióny ahorrar tiempos.
Sin embargo, el día que ‘subieron el switch’, la plataforma “fue un desastre”.
“Ya te imaginarás cómo eran los días. Cualquier persona que te toparas en la oficina o en el comedor tenía una queja, un problema. Entonces, era así: ‘Ya lo estamos solucionando’, ‘te lo prometo que ya va a quedar’, ‘ya vas a poder pagar’, ‘ya vas a poder sacar tu nota de crédito’. Así fue durante muchas, muchas semanas”, recuerda Álvaro Fernández en entrevista con El Financiero durante el Oracle AI World 2026, en Las Vegas.

¿Por qué Tajín cambió su sistema ERP? ‘No había información’
Casi tres años antes de aquella mañana en el comedor de Tajín, Álvaro Fernández era parte del equipo de Mercadotecnia y estaba al frente del lanzamiento de salsa Yaya, producto con el que la empresa entró a la categoría de salsas botaneras como Valentina.
En aquellos días, el joven detectó un problema: “Era muy difícil, para mí y mi equipo, conseguir información del negocio”.
Investigó cuál era el origen del problema y concluyó que el sistema que usaban “ya nos quedaba muy chico”. Antes de él, Tajín ya había sorteado intentos por cambiar el ERP —software que centraliza los procesos operativos de una empresa en una plataforma con una misma base de datos—, pero “nadie se había animado” a llevar a cabo el cambio.
El proceso implicaba un reto adicional: convencer a un Consejo, con integrantes con una edad promedio de 55 años, de transformar el negocio.
Aunque Álvaro Fernández reconoce que ser hijo del fundador de Tajín le dio margen de maniobra con el Consejo, él tenía “que decir cosas inteligentes y que hicieran sentido”.
Durante las pláticas con los integrantes del Consejo, Álvaro Fernández les aseguró que si Tajín no cambiaba el Excel por el uso de inteligencia artificial, la empresa no podría sostener el crecimiento de doble dígito que habían tenido los últimos 10 años.
Como respuesta, el Consejo puso al joven al frente del proyecto de transformación digital.
¿Cómo fue la implementación de la plataforma de Oracle en Tajín?
Tras el visto bueno, Álvaro se puso manos a la obra. Realizó un diagnóstico de todo el grupo Tajín y evaluó a posibles proveedores de tecnología. De ese proceso resultaron dos finalistas: SAP y Oracle. Se decidieron por el segundo.
Tras elegir la plataforma de Oracle vinieron cuatro meses para “preparar el negocio”: formó un equipo dedicado, se contrataron reemplazos para que los mejores elementos se enfocaran de lleno a la transformación y se construyó una oficina lejos de la operación.
Como parte del proceso, Álvaro y su equipo visitaron y consultaron a otras empresas como Bimbo, Alsea, McCormick y Nestlé para conocer sus aprendizajes y cómo implementaron sus ERP.

El día más difícil del cambio en Tajín: Más de 100 personas trabajando en la Navidad
De manera formal, la implementación con Oracle arrancó en febrero de 2025 y salió a producción en enero de 2026, once meses después.
Fernández considera que la decisión más importante fue organizar el trabajo en cinco procesos integrados: ‘order to cash’, ‘procure to pay’, ‘record to report’, ‘hire to retire’ y planeación. “No hay finanzas, no hay contabilidad, no hay ventas”, explica. Eso, dice, les permitió “entender qué es un proceso integrado” y que lo que hace o deja de hacer un empleado afecta a la siguiente persona, a la siguiente área. “Ese es uno de los cambios culturales más grandes que tuvimos en Tajín (…) Nos vemos como partes del negocio”.
Tras los primeros trabajos de migración, el uso de inteligencia artificial en los procesos administrativos de Tajín estaba previsto para iniciar en noviembre de 2025; sin embargo, en septiembre, se percataron de que no sería posible. De esa manera, el inicio del entorno productivo se aplazó y eso implicaba que más de 100 personas debían pasar las fiestas decembrinas en el trabajo.
“Ese fue mi momento más retador porque impactaba directamente a las personas”, asegura Álvaro Fernández, quien se sorprendió por la respuesta de su equipo de trabajo.
La llegada del nuevo año trajo consigo un nuevo golpe: “No facturábamos, era un desastre”. Durante esos primeros meses de caos, la clave fue la comunicación constante con directores, gerentes y todo el personal, señala Fernández.
¿Qué resultados ha tenido Tajín con Oracle? Reducen procesos de meses a días con la IA
Tras un proceso de adopción de la inteligencia artificial, Álvaro Fernández considera que el ejemplo más concreto de usar la IA es el cierre contable.
Antes, cuando lo realizaban de manera manual, Tajín tardaba un mes en cumplir el proceso. En enero, en esos días en que Álvaro Fernández sentía el picor de los reclamos y ya con la IA funcionando, tardaron dos meses en el cierre contable. “Nos caímos, pero luego repuntamos”, resume el empresario y agrega: hoy, todo el trámite toma 15 días “y la meta es bajarlo a cinco, y luego a dos”.
—¿Qué hacen los empleados con ese tiempo que ahorran?
—Todos teníamos una expectativa de que luego luego se iban a ver resultados y que íbamos a tener a personas sin saber qué hacer. La realidad es que cuando vienes de operar ineficientemente y te reestructuras, no sobra gente. Personas de un departamento se van a otro, porque ahí es donde realmente debían de estar. Los procesos se hacen más robustos, entonces hace falta más personal.
El hecho de que el uso de inteligencia artificial provoque una demanda de más empleados confirma una de las primeras promesas que Ávaro Fernández hizo a su equipo: “Desde el principio dijimos de ‘no vamos a correr la gente’, porque, en Tajín, nuestra razón son las personas, Tuvimos una reestructura brutal, pero las eficiencias han venido después de este proceso de adopción y maduración, en la reducción de tiempos”.
Tajín ya ‘enchila’ a 70 países
Todo este proceso encabezado por Álvaro Fernández dio a Tajín una satisfacción más allá de la reducción de tiempos y mejora de procesos, la empresa obtuvo el Premio a la Excelencia en Transformación Digital Integral de Oracle.
Gracias a la innovación, Tajín tiene la capacidad de mantener sus ventas a autoservicios, clubes de precio y comercio electrónico en 70 países, desde su única planta en Guadalajara y tiene una promesa de servicio de 21 días. “Tenemos las herramientas para cumplirlo”, concluye Álvaro Fernández antes de regalar llaveros de Tajín.







