Grupo Aéreo Monterrey, que opera la aerolínea con la marca comercial Magnicharters, promovió una demanda voluntaria de concurso mercantil, a poco más de un mes de haber cesado sus operaciones de forma unilateral por insolvencia financiera.
De ser aceptada su solicitud le permitirá reestructurar sus deudas con sus acreedores, con la intención de regresar a operar, en caso de tener éxito, aunque también podría finalmente declararse en quiebra si no encuentra solución a sus problemas financieros.
La demanda, presentada formalmente el pasado 8 de mayo, busca determinar si Magnicharters entrará en una etapa de conciliación con sus acreedores para retomar actividades o si procederá a la declaración de quiebra para su liquidación.
De ser admitido el recurso, la jueza dictará medidas precautorias para proteger los activos de la empresa y designará a un visitador para verificar su situación financiera actual.
Magnichartes voló cada vez más bajo
El deterioro operativo de la aerolínea, fundada en 1994, se refleja en la drástica caída de sus indicadores de tráfico.
Según datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), mientras que en 2021 la aerolínea transportó cerca de 425 mil pasajeros, durante el primer bimestre de 2026 sus rutas movilizaron apenas a poco más de 20 mil viajeros.
Al cierre de 2025, la empresa contaba con solo cuatro aeronaves Boeing 737-300 con una edad promedio de casi treinta años, de las cuales una se encontraba fuera de servicio por mantenimiento.
La autoridad aeronáutica reveló que desde enero de este año se identificaron deficiencias financieras mediante una verificación técnica administrativa.
“En esta verificación se aclaró que cumplían con todas las medidas de seguridad operacional para continuar volando, no obstante se solicitó resolver las observaciones en materia financiera y acreditar las soluciones de las mismas”, refirió la AFAC en una tarjeta informativa reciente.
¿Qué pasó con los clientes varados por falla de Magnichartes?
Tras el cese unilateral de vuelos el pasado 11 de abril, que dejó varados a miles de clientes en destinos como Cancún y Mérida, la Secretaría de Turismo (Sectur) activó una mesa de coordinación con hoteleras y aerolíneas comerciales para la reubicación de afectados.
“La Secretaría de Turismo reconoce que las agencias de viajes, muchas de ellas micro y pequeñas empresas, representan un pilar fundamental de la política turística nacional”, señaló la dependencia al reiterar su compromiso de acompañar a los intermediarios afectados.
Actualmente, el certificado de operador aéreo de Magnicharters se encuentra suspendido temporalmente.
La AFAC advirtió que, en caso de que la empresa no logre presentar un plan que garantice el cumplimiento de las condiciones necesarias para operar, se procederá a la revocación definitiva del título de concesión y del certificado, lo que implicaría el fin permanente de sus operaciones comerciales.







