En marco del encuentro del presidente Donald Trump y Xi Jinping, este le preguntó si sus países serán capaces de superar la trampa de Tucídides.
El término se refiera a la situación geopolítica y las tensiones que se generan en torno a las relaciones de las grandes potencias del mundo.
“Se refieren a la tensión estructural letal que se produce cuando una potencia nueva reta a otra establecida, que crea las condiciones para que estalle una guerra", explica la BBC.
En tanto, Graham Allison, profesor de gobierno de la Universidad de Harvard, explica que la trampa de Tucídides es un patrón letal de tensión estructural que surge cuando una potencia emergente desafía a la dominante.
En este caso, China es quien presuntamente ‘intimida’ a Estados Unidos. Y es que cabe recordar las tensiones económicas que han surgido luego de que el presidnete Trump comenzara a imponer aranceles a los países, en especial al gobernado por Xi Jinping.
Graham Allison detalla que el fenómeno es bastante antiguo. “Sobre la Guerra del Peloponeso, que devastó la antigua Grecia, el historiador Tucídides explicó: Fue el ascenso de Atenas y el temor que esto infundió en Esparta lo que hizo inevitable la guerra”, dice el catedrático.
Agrega que la trampa de Tucídides es la mejor herramienta para comprender las relaciones entre Estados Unidos y China en el siglo XXI.
¿Qué le dijo Xi Jinping a Trump en su visita a China?
Después de que Xi Jinping deleitara a Donald Trump con soldados marchando al paso de la oca y niños ondeando banderas, la advertencia del líder chino de que Taiwán podría provocar “enfrentamientos” entre las superpotencias supuso un auténtico estruendo en el mundo coreografiado de la política del Partido Comunista.
Para China, advertir a los presidentes estadounidenses sobre la injerencia en la isla autónoma es una práctica habitual.
Sin embargo, la afirmación de Xi de que esto podría desencadenar una “situación sumamente peligrosa” para las mayores economías del mundo marcó su declaración más contundente hasta la fecha sobre el tema.
La decisión de Pekín de publicar las declaraciones de Xi incluso antes de que concluyera la reunión, que duró casi dos horas y media, subrayó la gravedad del mensaje.







