El Sistema Eléctrico Nacional registró una nueva demanda máxima histórica de 54 mil 300 megawatts (MW) a las 20:22 horas del pasado jueves, impulsado principalmente por el creciente consumo de la gran industria, los centros de datos y la digitalización de la economía, aseguró Juan Francisco Cuevas Villagómez, director de Ingeniería y Proyecto de Infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
En abril de este año, el exdirector general del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), Octavio Mota Palomino, adelantó a El Financiero que este año se rompería el récord de demanda eléctrica, con un estimado que superaría los 54 mil MW.
El récord anterior correspondía al 21 de junio de 2023. Aunque en 2024 y 2025 el sistema enfrentó elevados niveles de consumo, las condiciones climáticas moderadas evitaron superar esa marca.
Cuevas Villagómez advirtió durante su participación en el Foro Latinoamericano de Refinación, Petroquímica y Energías de la Transición (LARPET 2026) que el reto del sistema eléctrico ya no radica únicamente en el crecimiento de la población, sino en la intensidad con la que consumen energía los nuevos polos industriales.
¿Cuál es la capacidad eléctrica de México?
Detalló que, aunque el país cuenta con una capacidad instalada de 93 mil 402 MW, casi el doble del pico de consumo observado, el incremento de la demanda ya no responde al crecimiento demográfico, como ocurría tradicionalmente, sino al avance de la digitalización, el nearshoring y la instalación de data centers, cuya operación requiere grandes cantidades de electricidad, además de sistemas permanentes de enfriamiento.
“El consumo energético está siendo afectado por condiciones distintas al crecimiento poblacional”, señaló al explicar que estos nuevos desarrollos industriales demandan cada vez más energía que la infraestructura convencional.
Incluso detalló que anteriormente un parque industrial requería entre 10 y 20 MW, mientras que actualmente existen proyectos de dimensiones similares que solicitan entre 200 y 300 MW, es decir, hasta 30 veces más electricidad que los complejos tradicionales debido, principalmente, a la instalación de centros de datos.
El directivo rechazó que los apagones obedezcan a una falta de capacidad de generación y sostuvo que, en muchos casos, responden a las fuertes fluctuaciones provocadas por grandes consumidores industriales.
Agregó que estos cambios terminan afectando a los usuarios de menor consumo, por lo que la CFE busca modernizar la red para hacerla más resiliente y responder con mayor rapidez a estas variaciones.
Partidos de la Selección Mexicana alteraron el consumo eléctrico
Como ejemplo del comportamiento dinámico del sistema eléctrico, el funcionario de CFE recordó que durante los partidos de la Selección Mexicana en el Mundial el consumo nacional disminuía entre 100 y 115 MW por minuto antes del silbatazo inicial y aumentaba a un ritmo similar durante el medio tiempo, debido a que millones de personas y diversas industrias modificaban simultáneamente sus patrones de consumo.
Estas variaciones, explicó, deben ser compensadas en tiempo real mediante centrales hidroeléctricas y otras fuentes de generación firme.
El funcionario subrayó que la transición energética deberá ir acompañada del fortalecimiento de la generación firme y de la expansión de las redes de transmisión y distribución, pues el crecimiento de la demanda continuará acelerándose conforme avancen la industrialización, la electromovilidad y la economía digital.







