Tras conectar su primer jonrón en Grandes Ligas el lunes, el infielder Joshua Kuroda-Grauer, de los Oakland Athletics, fue sometido a cirugía por una ruptura de testículo.
De acuerdo con información de la MLB, el pelotero novato de 23 años fue colocado en la lista de lesionados del equipo y tendrá un tiempo estimado de recuperación de 10 días antes de volver a la actividad.
¿Cómo ocurrió la ruptura de testículo de Joshua Kuroda-Grauer?
A apenas tres semanas de su debut en Grandes Ligas, Kuroda-Grauer había conectado su primer cuadrangular en el segundo inning de la victoria de los A’s sobre los Diamondbacks —que jugarán en el partido de MLB en México— desde el Chase Field de Arizona.
En la alta de la quinta entrada, Kuroda-Grauer recibió un golpe en la ingle tras un batazo de foul. Permaneció tendido durante algunos minutos sobre el terreno, pero, tras ser atendido, regresó al juego, completó su turno al bate y volvió a defender la tercera base en la parte baja del inning. Para el sexto episodio fue reemplazado a la defensiva por Donovan Walton.
Esa misma noche fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital St. Joseph, en Phoenix y fue reportado como estable. Kuroda-Grauer había sido ascendido desde Las Vegas el pasado 29 de junio y batea para .417 (25 hits en 60 turnos), una cifra que iguala la marca de Eddie Murphy (1912) con la mayor cantidad de imparables de un pelotero en sus primeros 16 juegos en las Mayores.
¿Qué es una ruptura testicular como la que sufrió Joshua Kuroda-Grauer?
De acuerdo con Cleveland Clinic, una ruptura testicular es una urgencia médica que ocurre cuando “se rompe la membrana que rodea al testículo (túnica albugínea)” tras un fuerte golpe en el escroto, cuando el testículo se comprime contra un hueso de la pelvis o por una lesión penetrante en el tejido.
Según explica la institución, en la mayoría de los casos se requiere una reparación quirúrgica; sin embargo, en algunas ocasiones es necesario extirpar el testículo lesionado. Debido a que los testículos no cuentan con músculos ni huesos que los protejan, son especialmente vulnerables a este tipo de lesiones.
“Cuando un testículo se rompe, la túnica albugínea se desgarra y los túbulos seminíferos —estructuras encargadas de la producción de espermatozoides— quedan expuestos”, explica la organización sanitaria.
Una ruptura testicular es mucho menos frecuente que un traumatismo testicular. Se estima que se requiere una fuerza de 22.7 kilogramos o mayor para provocar esta lesión. La institución recomienda acudir de inmediato al médico si, después de un golpe en los testículos, aparecen algunos de estos síntomas:
- Dolor intenso en el testículo
- Inflamación del testículo
- Moretones en la zona
- Náuseas y vómitos
- Dolor o molestias en la parte baja del abdomen
- Sangre en la orina (hematuria)
- Dolor al orinar (disuria)
- Fiebre después de la lesión
El diagnóstico lo realiza un profesional de la salud mediante la valoración de los síntomas y una exploración física. Además, pueden requerirse estudios de imagen como una ecografía o una resonancia magnética, así como análisis de orina para detectar signos de infección u otras complicaciones.
El tiempo de recuperación puede variar desde varias semanas hasta un par de meses, dependiendo de la gravedad de la lesión y del tratamiento requerido.







