¿Quién cuida del perrhijo o el gathijo cuando una pareja se divorcia? Esta pregunta, cada vez más frecuente entre quienes consideran a sus mascotas un integrante más de la familia, llegó al Congreso de la Ciudad de México con una iniciativa que busca garantizar su cuidado y bienestar tras la separación de sus dueños.
La propuesta plantea reformar el Código Civil de la Ciudad de México para que los animales de compañía sean incluidos en los convenios de divorcio y puedan contar con una pensión alimenticia, así como con medidas que aseguren su manutención, atención veterinaria y demás cuidados necesarios.
De acuerdo con la diputada local de Movimiento Ciudadano, Luisa Ledesma Alpízar, impulsora de la iniciativa, el objetivo es evitar que perros, gatos y otros animales queden en el abandono económico después de una separación y establecer reglas claras sobre las responsabilidades que deberán asumir quienes compartieron su cuidado.
Hace apenas unas semanas, el caso de ‘Lucas’, un perro husky, marcó un precedente al resolverse judicialmente que ambas personas que habían compartido su cuidado debían continuar contribuyendo a su manutención mediante una pensión mensual y el pago proporcional de sus gastos veterinarios, aun después de haber terminado su relación.
¿Qué propone la iniciativa para dar pensión a mascotas en CDMX?
La reforma propone crear un nuevo capítulo dentro del Código Civil que establezca las bases para determinar cómo deberá garantizarse la manutención de los seres sintientes de compañía. Entre los principales puntos, establece:
- Una pensión para mascotas: un juez podrá determinar cómo se cubrirán los gastos de alimentación, atención veterinaria, medicamentos, rehabilitación y demás cuidados necesarios para garantizar el bienestar del animal.
- No solo aplica a matrimonios: la iniciativa también contempla a parejas en concubinato o cualquier otra relación de convivencia que haya compartido el cuidado de una mascota.
- Reconoce el cuidado no remunerado: además de las aportaciones económicas, se considerará el tiempo, esfuerzo y dedicación de la persona que permanezca al cuidado del animal.
- Medidas de protección: establece quiénes podrán solicitar la fijación o modificación de la manutención, prevé medidas provisionales para proteger al animal desde el inicio del procedimiento y crea mecanismos para garantizar el cumplimiento de las obligaciones.
- Prioriza el bienestar animal: todas las decisiones deberán regirse por el principio del interés superior de los seres sintientes, con el objetivo de asegurar que nunca les falten alimento, atención médica y los cuidados necesarios tras la separación de sus cuidadores.
La propuesta se basa en el principio del interés superior de los seres sintientes, el cual establece que toda decisión que pueda afectar su vida o bienestar deberá priorizar la alternativa que les ofrezca mayor protección.
Buscan dar continuidad a la reforma ‘¿Con quién se queda el perro?’
La legisladora señaló que esta iniciativa es la continuación de la reforma conocida como ‘¿Con quién se queda el perro?’, mediante la cual la Ciudad de México se convirtió en la primera entidad del país en garantizar que el bienestar de las mascotas no dependa solo de la buena voluntad de las personas, sino que se convierta en una obligación jurídica.
“Cuando una pareja termina, la vida de un ser sintiente continúa. Los seres sintientes no pueden convertirse en las víctimas invisibles de una separación”, manifestó Ledesma Alpízar.
En sesión virtual de la Comisión Permanente, la Mesa Directiva indicó que la iniciativa de reforma se turnará a la Comisión de Bienestar Animal para su análisis y dictaminación.
Con información de Quadratín.







