“Estás borrachisimo”, así fue como la bancada del PRI se refirió al diputado Zenyazen Escobar, de Morena, luego de que se pusiera en guardia para pelear contra su homólogo, Carlos Mancilla.
El pleno de San Lázaro ‘se calentó’ la tarde de este jueves 28 de mayo, luego de que la oposición llamara a que le realizaran un antidoping al diputado Escobar tras intentar irse a los golpes.
Pero, ¿qué provocó que ambos legisladores ‘se cuadraran’?
¿Quién empezó la bronca? Así fue la confrontación entre Zenyazen Escobar y Carlos Mancilla
Aunque la oposición reclama que el diputado violento fue el de Morena, fue el priista Carlos Mancilla quien lanzó una serie de insultos y llamó primero a los golpes.
“Pinche stripper, trepador. Párate, güey, ahorita, cabrón”, retó Carlos Mancilla.
El diputado de Morena se levantó de su curul y le preguntó si estaba seguro, a lo que el priista le respondió “aquí estoy”.
Fue en ese momento que Zenyazen Escobar se puso en guardia, lo que provocó que sus compañeros de bancada lo detuvieran mientras desde la oposición le gritaban “borracho”.
El morenista fue subido por los diputados, y ahí fue donde comenzaron los rumores sobre que presuntamente iba tomado a la sesión en San Lázaro.
Los videos en redes sociales muestran cómo Zenyazen Escobar tambalea mientras es contenido por sus compañeros y grita insultos a Carlos Mancilla.
Por ahora, se desconoce si existirá alguna sanción contra los diputados tras la confrontación.
Semana de agresiones de Carlos Mancilla: Las polémicas que ha provocado en el Congreso
La pelea y los insultos con Zenyazen Escobar es la segunda polémica que protagoniza Carlos Mancilla esta semana.
El diputado del PRI, que también estuvo involucrado en la pelea entre Gerardo Fernández Noroña y ‘Alito’ Moreno, líder nacional de su partido, provocó retrasos en la discusión del martes 26 de mayo en la Cámara Baja.
Cuando se discutía el aplazamiento de las elecciones judiciales a 2028, el priista apareció en tribuna y llamó “asesino” a Leonel Godoy, de Morena, por las acusaciones que lo vinculan con el asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan.
Al terminar su intervención, y siendo turno de Leonel Godoy, Mancilla no quiso abandonar la tribuna, lo que provocó una serie de acusaciones e intervenciones, en las que la presidenta Kenia López Rabadán pidió que Godoy interviniera desde su curul, algo que Morena no aceptó.







