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Trump, ‘en aprietos’ por acuerdo con Irán: Así busca convencer a los votantes antes de las elecciones

El acuerdo entre Estados Unidos e Irán complica la estrategia política de Donald Trump ante el rechazo de votantes y legisladores a pocos meses de las elecciones.

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Trump apuesta por el acuerdo con Irán para evitar una crisis económica, pero arrecian las críticas. (EFE)

El presidente de EU, Donald Trump, enfrenta un dilema: cómo convencer al público estadounidense de una cláusula que desbloqueaba miles de millones de dólares en fondos congelados para Irán.

Trump criticó con dureza al expresidente Barack Obama por el acuerdo de 2015 que liberó recursos para Irán y buscó evitar señalamientos por impulsar una medida similar.

Durante una reunión en el Despacho Oval con el vicepresidente JD Vance y otros asesores, el grupo planteó una solución, según un funcionario de la Casa Blanca familiarizado con la conversación: exigir a Irán que utilizara ese dinero para comprar productos agrícolas estadounidenses.

Sin embargo, la propuesta no resolvió el problema. Aunque el argumento generó un mensaje que podría conectar con algunos simpatizantes de Trump cansados de la guerra con Irán, hizo poco para frenar las críticas de legisladores de ambos partidos, quienes consideran que el acuerdo favorece demasiado a Irán.


Este episodio dejó al descubierto los desafíos que enfrenta la administración para convencer a los votantes sobre el pacto antes de las elecciones legislativas de noviembre, cuyo resultado dependerá en gran medida de la percepción sobre la economía.

“La estrategia de Trump consiste en declarar la victoria aquí y luego cambiar de rumbo. Y necesita cambiar de rumbo porque es probable que la guerra se convierta en un lastre”, afirmó William Howell, profesor de Ciencias Políticas y experto en la presidencia de la Universidad Johns Hopkins.

Votantes reprueban a Trump por guerra con Irán

Las encuestas muestran que la guerra en Irán resulta muy impopular entre los votantes, lo que refuerza la necesidad de una campaña de persuasión más intensa.

Un sondeo de la Universidad de Quinnipiac, publicado esta semana, reveló que el 60 por ciento considera que la guerra no valió la pena, mientras que el 59 por ciento expresa dudas sobre el éxito del acuerdo.

Trump tampoco ocultó que el riesgo de una catástrofe económica influyó en su decisión de negociar con Irán. Incluso declaró en dos ocasiones que no quiere ser recordado como “el difunto y grandioso Herbert Hoover”, en referencia al presidente estadounidense que ocupaba el cargo al inicio de la Gran Depresión.

Durante la última semana, el mandatario reforzó su discurso con un evento económico en Pensilvania y un mitin en el National Mall de Washington, donde promovió el acuerdo de paz con Irán y sus posibles beneficios.

“El petróleo va a caer en picado, y con el petróleo vendrá todo lo demás”, afirmó en Pensilvania.

El comportamiento del precio del petróleo será determinante para Trump. El crudo estadounidense ya perdió casi todas las ganancias obtenidas durante la guerra.

No obstante, los precios de la gasolina difícilmente volverán a los niveles previos al conflicto hasta que el transporte marítimo se normalice por completo en el estrecho de Ormuz y se restablezcan las reservas de petróleo y gas.

Ese escenario podría no concretarse antes de finales de 2026, un mes después de las elecciones legislativas que definirán el control del Congreso.

Aun así, la disminución en el precio de la gasolina podría fortalecer rápidamente la confianza del consumidor, explicó Carola Binder, profesora asociada de Economía en la Universidad de Texas en Austin.

“Una vez que perciben que los precios van a ser más bajos durante un período prolongado, eso puede suponer un gran impulso”, dijo Binder.

Aunque la reciente baja en el precio de la gasolina comenzó a mejorar la confianza de los consumidores, el avance sigue lento. Datos publicados el viernes muestran que el índice de confianza de la Universidad de Michigan aumentó en junio, aunque permaneció en el segundo nivel más bajo registrado.

Trump prepara narrativa sobre acuerdo con Irán

Mientras tanto, la Casa Blanca recurre a su influencia política para defender el acuerdo. Argumentos internos obtenidos por Bloomberg News muestran que la administración intenta responder a las críticas al sostener que las “recompensas” para Irán no saldrán de los contribuyentes estadounidenses, que Obama “ni siquiera consiguió un documento firmado” y que Trump “puso fin a los combates en todos los frentes” sin provocar una “guerra interminable”.

El funcionario de la Casa Blanca explicó que, una vez concretado el acuerdo, arrancará una campaña integral para promoverlo. Añadió que resulta complicado lanzar una estrategia de comunicación de gran alcance antes de que el pacto quede formalizado.

Los demócratas intentan aprovechar las críticas para cuestionar la capacidad negociadora del presidente. Sin embargo, el partido enfrenta divisiones internas sobre su rumbo político, situación que quedó expuesta tras las elecciones de Nueva York, donde se evidenciaron diferencias entre las alas progresista y centrista. Ese escenario podría dificultar cualquier intento por capitalizar el rechazo a la guerra y construir una postura común frente a Trump.

Quizá el presidente no necesite demasiada ayuda. Los acontecimientos de esta semana demostraron que el camino entre un acuerdo provisional y uno definitivo todavía presenta numerosos obstáculos.

Estados Unidos atacó a Irán un día después de que Teherán embistió un buque mercante en el estrecho de Ormuz, incidente que amenazó con romper el frágil alto al fuego entre ambos países.

Los negociadores aún mantienen diferencias sobre el cobro a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz, mientras Irán continúa rechazando las exigencias estadounidenses para desmantelar su programa nuclear.

Trump fijó un plazo de 60 días para las negociaciones nucleares con Irán. Si prosperan, el anuncio de un acuerdo formal podría coincidir con el arranque de la campaña rumbo a las elecciones legislativas. En caso contrario, el mandatario tendría que ofrecer nuevas explicaciones mientras respalda a los candidatos republicanos.

Por ahora, Trump muestra frustración porque gran parte de los estadounidenses no considera exitosa la guerra.

Esta misma semana confrontó a legisladores republicanos por impulsar una medida para exigir el fin del conflicto, reclamó al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, por el escaso respaldo de algunos aliados europeos y anunció que el Departamento de Justicia investigará por qué los precios de la gasolina no disminuyen con mayor rapidez.

Esa estrategia le generó pocos aliados. La prolongada confrontación con líderes republicanos del Senado y el predominio de legisladores con posturas duras en materia de seguridad nacional dejaron a Trump con un reducido grupo de figuras de alto perfil dispuestas a respaldar públicamente el acuerdo.

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