El índice de precios de gastos de consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés) se incrementó en mayo en Estados Unidos un 4.1 por ciento interanual, lo que supone su mayor nivel desde abril de 2023 y refleja los efectos inflacionarios de la guerra contra Irán.
Con respecto a abril, el indicador aumentó un 0.4 por ciento, según los datos que divulgó este jueves el Buró de Análisis Económico (BEA).
A nivel subyacente, excluyendo los precios de la energía y los alimentos por su volatilidad, el índice aumentó en mayo un 3.4 por ciento con respecto al mismo mes del año anterior, lo que implica la mayor subida desde octubre de 2023, cuando el país se hallaba en plena escalada inflacionaria postpandemia.
Con respecto a abril, el PCE subyacente subió un 0.3 por ciento.
Los datos refuerzan el discurso que viene manteniendo la Reserva Federal estadounidense con respecto a la importancia de vigilar la inflación.
Mientras que el índice de precios al consumo (IPC) es un indicador que mide la inflación a partir de una canasta de bienes, el PCE emplea lo que se conoce como un índice encadenado que, por ejemplo, refleja las sustituciones entre bienes por las que optan los consumidores cuando un producto en concreto se encarece mucho.
El PCE es además la principal medida que la Reserva Federal suele ponderar para tomar decisiones sobre política monetaria en Estados Unidos.
PIB de EU al alza: Vuelve a 0.5 % en primer trimestre de 2026
El producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos creció un 0.5 por ciento en enero-marzo con respecto al último trimestre de 2025, mientras que la economía estadounidense se expandió un 2.1 por ciento a ritmo anualizado, una y cinco décimas más, respectivamente, que en la estimación anterior.
Esta revisión definitiva al alza sitúa al PIB intertrimestral al mismo nivel del primer dato publicado en abril, según señala este jueves el Buró de Análisis Económico (BEA).
El aumento en el PIB en los primeros meses del año reflejan subidas anualizadas del 7.9 por ciento en la inversión y un 10.9 por ciento en las exportaciones.
El gasto público también aumentó un 4.4 por ciento, una aceleración respecto al decrecimiento del 5.6 por ciento del periodo anterior, mientras que el gasto de consumo avanzó un 0.5 por ciento.







