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Comunidad LGBT de España teme discriminación y estigma por brotes de viruela símica

Las autoridades de Salud han centrado sus investigaciones en los vínculos entre un evento de orgullo gay en las islas Canarias.

Ante la proximidad de una de las mayores celebraciones de orgullo gay en Europa, la comunidad LGBTQ de España está preocupada porque los brotes de viruela símica en el continente podrían llevar a un aumento del sentimiento homofóbico sobre la base de un escaso conocimiento de la enfermedad.

Las autoridades españolas de Salud dijeron el viernes que hay ahora 98 casos confirmados de la enfermedad en el país, el mayor número en Europa. El total incluye a una mujer, dijo la región de Madrid. La Organización Mundial de Salud (OMS) ha informado casi 200 casos de viruela símica en más de 20 países donde generalmente no se producen brotes de la enfermedad inusual.

Las autoridades de Salud han centrado sus investigaciones en los vínculos entre un evento de orgullo gay en las islas Canarias al que asistieron 80 mil personas semanas atrás y casos vinculados con una sauna en Madrid.

Pero algunas personas, particularmente hombres gay y bisexuales, piensan que hay algo de histeria homofóbica en la reacción del público al raro brote fuera de África, donde la enfermedad es endémica.

La mayoría de los casos conocidos en Europa han sido entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, de acuerdo con las autoridades de salud en Gran Bretaña, España, Alemania y Portugal. Un asesor de la OMS dijo que el brote muy probablemente fue desatado por actividad sexual en dos eventos masivos recientes en Europa.

La celebración del orgullo gay en Madrid se realiza en julio. Se espera que el evento atraiga grandes muchedumbres, a diferencia de los dos años anteriores, que fueron reducidos debido a las restricciones por la pandemia de coronavirus. Los organizadores dicen que la última celebración de orgullo gay en la ciudad antes de la pandemia atrajo a unos 1.6 millones de personas, aunque la policía puso la cifra en alrededor de 400 mil.

“El orgullo es una fiesta multitudinaria, es una manifestación muy reivindicativa donde se juntan muchísimas personas”, afirmó Mario Blázquez, coordinador de programas de salud para el grupo COGAM en Madrid.

Blázquez teme que los festejos pueden peligrar debido al exceso de restricciones provocadas en parte por los prejuicios y en parte por el miedo a una nueva emergencia de salud pública encima de la aún persistente pandemia de COVID-19.

“No sabemos qué va a pasar, no a nivel de la transmisión del virus, sino qué medidas se van a tomar legalmente, cómo se van a crear. Que luego el estigma también genera disposiciones legales que a veces son discriminatorias e ilegales, que no sé lo que va a pasar entonces”, añadió, en declaraciones a The Associated Press.

Pero más allá de la marcha. Blázquez teme que la sociedad cometa el mismo error que al inicio de la crisis del VIH/sida en la década de 1980, cuando al enfocarse en los hombres gay perdió de vista su transmisión en la población en general.

“Es una enfermedad que puede adquirir cualquier persona de la población”, detecte Blázquez.” Lo que pasa es que estamos ante un brote epidémico que desafortunadamente una vez más nos ha tocado a las personas LGTBQ y especialmente a los hombres gays y bisexuales. Pero pasa un poco como en los primeros casos del VIH”.

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